El hombre murió hace rato, pero el quiltro no se mueve del Centro de Salud de Monte Cristo, en Córdoba
En la ciudad argentina lo adoran. Esta semana estuvo extraviado, pero ayer apareció.
A firmar que no hay nada más fiel que un perro puede sonar cliché, pero el dicho se hace realidad con la historia de Alicio. El leal quiltro llegó en enero al departamento de urgencias del Centro de Salud de Monte Cristo, en Córdoba, Argentina, acompañando a su dueño no identificado, un hombre en estado grave y que luego fue derivado al hospital de la ciudad, donde finalmente falleció.Obviamente Alicio nunca se enteró del destino de su amo y se quedó esperándolo a la salida del recinto clínico. Y su vigilia continuó y continuó hasta ahora, cuando acaba de cumplir ocho meses cual Penélope en espera de su Ulises.
Durante este tiempo, los médicos y auxiliares del centro asistencial se encariñaron con él y lo alimentaron. Incluso la doctora Alicia Delgado lo bautizó como su hijo postizo (de ahí viene su nombre Alicio), porque ya se había convertido en el chiche de los pacientes y en la mascota de los médicos, como publicó el diario «La Voz del Interior».
La localidad quedó conmovida con el caso y con la ayuda de la asociación de protección de animales Uniendo Huellas se le ha estado buscando una nueva casa. Para eso crearon una página en Facebook y su historia fue comentada en las noticas del canal cordobés Teleocho.
Tan celebridad es, que el lunes pasado, cuando Alicio desapareció sin dejar rastro, todos se movilizaron para tratar de hallarlo. Y ayer, la empresa comunitaria tuvo noticias de éxito furibundo: el perro apareció. Estaba junto a una familia que lo reclamaba como suyo.
En Facebook, el grupo Uniendo Huellas estaba más feliz que can con dos colas: «¡Alicio está muy bien! Esta mañana regresó al Pet Shop, donde comía muy feliz. Supimos que lo tenía una familia local. Nuestro grupo está tratando de corroborarlo. Como buenos vecinos, vamos a respetar el deseo de esta familia de no ser molestada», postearon.
Increíble parecidoLa fidelidad de Hachiko
En Japón es popular la historia de un perro llamado Hachiko, que tal como Alicio esperó en vano a su dueño ya fallecido. El caso se remonta a la década de 1920, cuando Hachiko iba a una estación de trenes para buscar a su amo. Al morir el hombre, Hachiko mantuvo la rutina por 10 años, hasta que él pasó a mejor vida.
El caso inspiró la película «Hachiko Monogatari», que tuvo un remake hollywoodense en 2009, llamada «Siempre a tu lado, Hachiko», protagonizada por Richard Gere. El perro, de raza akita, también tiene una estatua en la estación de Shibuya, en Tokio.


