El director de Primera dama ya celebra
Asegura que la gente extrañaba el melodrama clásico.
Para Herval Abreu, director de «Primera dama», toda teleserie debe tener tres elementos básicos: «Suspenso, un tremendo amor imposible y un secreto», dice. Y según él, la producción que estrenó el lunes Canal 13 los reúne.El suspenso se planteó en el comienzo con todo ese intento fallido de Sabina (Celine Reymond) de impedir el atentado contra su marido-presidente (Julio Milostich). El secreto es saber quién intentó matarlo y el amor imposible se develó en el capítulo de anoche.
Tras los coqueteos iniciales, Sabina y Mariano (Mario Horton) descubrieron que en realidad los une algo más que una simple atracción. Pero ella firme en su intento de «ser la primera dama de Chile», como se lo anunció a él y a su primer cómplice en su cruzada, Domingo (Pablo Schwartz), lo aterrizó rápidamente. «A nosotros nos va a ir bien Mariano, pero por separado», le lanzó bien firme.
«Nosotros apostamos por el regreso del melodrama clásico. Acá los personajes sí dicen que se aman, son apasionados y se la juegan por lo que quieren», apunta Herval.
-¿La gente extrañaba el culebrón venezolano?
-Sí y este es el mejor guión que he tenido en mis manos desde «Machos» (2003). Tengo mi forma de medirlo. Generalmente, los actores toman los libretos sacan sus escenas y botan el resto a la basura. Acá se los llevan a la casa y los leen enteros.
-En el primer capítulo hubo mucho flashforward (cuando la trama avanza en el tiempo y luego retoma el punto inicial). ¿Seguirá así?
-Era la presentación de la historia y había que jugar con el recurso. Dejar establecido desde el principio que Sabina llega a ser primera dama y que en algún minuto siente la necesidad de parar un inminente atentado. Para adelante no vamos a llenar la teleserie de flashforward…


