Sorprendente imagen en gimnasio de establecimiento de Doñihue
Creyentes y curiosos acuden en las tardes a ver el espectáculo.
Ocurrió algunos días después de Semana Santa, en el gimnasio del Colegio Laura Matus, de Doñihue, y a los pocos segundos de que el auxiliar del establecimiento, Osvaldo Acevedo, prendiera las luces porque era de noche. La primera en ver la imagen fue una apoderada. Moisés debió sentir algo similar al ver la zarza ardiente.
«Quedamos petrificados», cuenta Osvaldo. «¿Usted ha visto las fotos? A mí no me queda la menor duda: se ve clarito el rostro de Cristo», agrega piadoso.
Efectivamente, bajo cierta perspectiva, se logran distinguir ojos, nariz, quizás el pelo largo y hasta la corona de espinas del supuesto Cristo. Sergio Barrientos, director del Laura Matus, cree que la imagen fue obra del terremoto. «Entre las paredes y el techo del gimnasio hay unas planchas de policarbonato que seguramente se movieron y formaron esta cara», dice. «Hay gente que dice que esto es un milagro y otra que no. Incluso hay quien dice que nosotros trucamos las planchas, lo que es ridículo, porque está muy alto y don Osvaldo pesa como 120 kilos. No hay escalera que lo aguante», asegura.
Osvaldo se queja de que ahora su jornada laboral se ha duplicado. «Al principio tratamos de mantener esto en secreto, para que no se armara tanto alboroto, pero un día un joven entró con una cámara y ahora todo el pueblo sabe. Me voy todos los días como a la medianoche, esperando a que se vaya el último. Anoche vinieron más de 200. Ya no se puede ni jugar a la pelota», cuenta.


