Hay que dejar de fumar y no usar perfumes
Escuela Culinary imparte carrera reconocida por el Ministerio de Educación.
Macarena Ibar cuenta que al comienzo los alumnos no entienden por qué deben escupir el vino. «Sobre todo los hombres. Hay algunos más chacoteros y se lo quieren tomar. A las mujeres, en cambio, les da un poco de asco, pero después se acostumbran», dice la profesora de administración de negocios de la industria del vino, carrera que imparte la Escuela Culinary y que recientemente fue reconocida por el Ministerio de Educación.Ella imparte los cursos de enología, evaluación sensorial de bebidas y alimentos e historia y cultura vitivinícola mundial. Lo entretenido es que la mayoría de los ramos tiene una parte práctica. «Empezamos con las degustaciones el primer semestre. Les pasamos a los alumnos tres copas y un escupidero. Una para vino blanco, tinto y otra con agua. Pueden tener 3 o 4 catas diarias», cuenta la profesora.
La carrera se empezó a impartir en 2008 y nació de un vacío que existía en la industria vitivinícola nacional. «Los enólogos estudian agronomía primero y saben mucho de vinos, pero no de negocios. Por otra parte están los sommeliers, que están más dedicados al área de servicios. Entonces las viñas contratan ingenieros comerciales, pero ellos no saben de vinos», cuenta Franck Griffoul, jefe de carrera.
Hasta ahora, la carrera tiene quince alumnos, los que recién egresados deberían ganar entre 600 y 800 mil pesos.
La profesora Ibar cuenta que hay alumnos que han dejado de fumar. «Cuando los alumnos tienen que hacer degustaciones en las clases, les hacemos algunas recomendaciones, como no tomar café antes, no usar perfume o no fumar. Así tienen la nariz despejada», cuenta.


