Lo confundieron con un ladrón en Las Condes
Andrés Encalada falleció el 14 de abril y en el edificio nadie lo reconoció, porque vivía hace poco ahí.
Este caso es raro de principio a fin. La madrugada del miércoles 14 de abril un joven falleció después de caer desde el piso 15 de un edificio en Las Condes. No hubo testigos, salvo el conserje, que escuchó un ruido en el estacionamiento. Cuando fue a mirar lo que había pasado, se encontró con el cuerpo del muchacho en el suelo y los asustados vecinos no sabían quién era. Probablemente por eso, Carabineros y la PDI creyeron que podía tratarse de un ladrón que escaló el edificio y que resbaló cuando trataba de entrar a uno de los departamentos por un balcón.
«Las vestimentas no concuerdan con la gente que vive en el edificio y habría ingresado por unas escaleras que se encuentran paralelas al estacionamiento», explicó ese día el inspector Patricio Montes.
Pero ahora esa primera hipótesis quedó descartada. «Después de hacer varios peritajes, se pudo establecer que el joven vivía en el edificio», explicó ayer el comisario Gilberto Opazo, jefe de la Brigada de Homicidios Metropolitana de la PDI.
Resulta que el malogrado muchacho, que fue identificado como Andrés Eduardo Encalada Juppet, de 22 años, era estudiante de cuarto año de ingeniería comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez y vivía solo hace pocos meses en uno de los departamentos del edificio, lo que explicaría que ni el conserje ni los vecinos pudieran reconocerlo cuando cayó.
Ahora la Brigada de Homicidios intenta aclarar si se trató de un accidente o de un suicidio y para eso está entrevistando a familiares y amigos de Andrés Encalada.
«Eso es parte de la investigación que estamos realizando. Por ahora no podríamos afirmar o descartar nada. Estamos trabajando para aclarar lo sucedido», comenta el comisario Opazo.


