Exposición de Alejandro Quiroga en la Galería Animal
El artista exhibe desolados paisajes invernales que aluden a las precarias relaciones entre hombre y naturaleza.
«Esta exposición igual es rockera, pero los cuadros mismos son bastante silenciosos», comenta el artista Alejandro Quiroga mientras echa un vistazo a la muestra que inaugura esta tarde en la Galería Animal (Alonso de Córdova 3105).
Cuando califica el montaje como «rockero», el autor se refiere a que contiene una buena cantidad de obras: nada menos que 29 telas de formato grande y mediano.
Lo de «silenciosos», en tanto, se relaciona con la temática de las piezas: en ellas aparecen imponentes paisajes nevados en los que el bosque disputa terreno con unas cuantas casas solitarias. La figura humana, en tanto, se reduce a siluetas encerradas en pequeños círculos flotantes que de tanto en tanto planean sobre el congelado territorio.
«Este tipo de paisaje me sirve como metáfora de lo transitorio, de lo fugaz. A través del paisaje uno constata el paso del tiempo y el movimiento del universo: las estaciones van cambiando y el sistema solar está en traslación», dice el expositor, quien bautizó la muestra con el título Fine tuning Vol. V: La tierra que habla .
Tal como indica el número V, el montaje constituye la quinta entrega de una serie de exhibiciones que el autor ha presentado en diversos recintos a lo largo de los últimos siete años, y que ha incluido pinturas, instalaciones, obras objetuales y piezas sonoras, además de unas cuantas performances que el hombre ha desplegado en las respectivas inauguraciones.
«Es probable que algunos de mis amigos músicos toquen en la apertura de esta tarde, pero por esta vez yo, como expositor, no quise hacer performance ni nada con sonido. Curiosamente, el oído es el órgano que nunca descansa, y quizás por eso yo quería hacer una muestra que fuera lo más silenciosa posible», confiesa Quiroga, quien es conocido entre sus cercanos como «el Canoa».
-En tus trabajos anteriores ya aparecía este tipo de paisaje deshabitado pero que muestra huellas de intervención humana. ¿Cómo ves la relación entre el hombre y el paisaje?
-Creo que el paisaje está hoy en una situación de precariedad y fragilidad, y ese es uno de los temas de estas pinturas, pese a que esta no es una muestra «ecológica». Hoy el paisaje está todo intervenido por el hombre, y frente a eso se necesita una mirada de respeto y de acción.
-A nivel pictórico, tu visión del paisaje nevado hace pensar en famosos cuadros de Brueghel.
-Sí, yo me planteé un cruce entre Brueghel, Hopper y Magritte. De Brueghel me interesó, en particular, el hecho de pintar desde la contemporaneidad: él fue el primero que pintó personajes que vestían tal como se hacía en su época.
-¿Qué función cumplen, en tus cuadros, las siluetas humanas dentro de círculos?
-Esos círculos funcionan gráficamente para sugerir que hay diversos estratos de percepción, y que hay cosas que uno ve y otras que uno no ve. También aluden a la conocida imagen de la idea que llega como una ampolleta que se prende.
Fine tuning
La exposición que Alejandro Quiroga inaugura hoy en la Galería Animal es la quinta entrega de la serie denominada «Fine tuning». El primer capítulo del proyecto se presentó en 2003 en la Galería Artespacio, e incluyó pinturas, grabados, objetos y fotografías, además de una banda sonora compuesta por sonidos captados en entornos naturales y urbanos.


