Miguel Martínez ayuda con su sistema a estimular precipitaciones
La empresa Hidromet ha conseguido que suban las precipitaciones entre un 10% y 15% en la cuenca del Cachapoal.
Cada vez que amanece nublado en la cuenca del Cachapoal, Miguel Martínez, meteorólogo de Hidromet, se frota las manos porque la naturaleza le entregó materia prima para conseguir su objetivo: hacer llover.Su empresa desde el año 2000 que está ejecutando un programa de estimulación de precipitaciones en esa zona para satisfacer las necesidades hídricas que requieren del río Cachapoal Codelco El Teniente, la hidroeléctrica Pacific Hydro y los agricultores de la zona.
«Hemos logrado que las lluvias aumenten entre un 10% y 15%. Con la sequía, esta cuenca de la zona central es la menos complicada», cuenta.
El sistema consiste en ocho dispositivos que queman yoduro de plata y lo envían a la atmósfera (ver aparte) y que están repartidos en la VI Región, el más lejano está a unos 2.500 metros de altura. Hasta ayer para hacerlos funcionar había que prenderlos uno por uno en terreno y en unas 6 horas recién podían estar todos funcionando. Ahora ese trabajo disminuyó a cinco minutos.
«Ahora podemos encender y chequear los equipos desde Rancagua, desde el centro de operaciones en la oficina», dice Martínez.
Se usan las mismas señales de celulares para trasportar los datos de prendido y para saber cómo están operando las estaciones. «La tecnología nos permite mejorar la eficiencia del sistema y aumentar los niveles de seguridad al disminuir los viajes a terreno», cuenta Martínez.
En la División El Teniente, aparte de los beneficios hídricos que les permite para la producción, dicen que el apoyo de este programa apunta a la política de minería sustentable que persigue la empresa. «Apoyamos a la agricultura y a toda la zona donde estamos insertos», enfatiza Jorge Sanhueza, gerente de sustentabilidad de El Teniente.
Cómo funcionaEl yoduro de plata une los millones de gotitas microscópicas que componen una nube y las transforma en gotas de agua. El compuesto puede ser lanzado por un avión o a través de un dispositivo terrestre que lo quema y emana humo invisible a las nubes.


