Nicolás Larrondo y la disputa legal por el cuidado compartido de su hijo
El ex futbolista estudió inglés en la University of Texas at Austin y volvió a Chile para estar cerca de Mateo.
Tras su retiro, Larrondo vivió en Austin, Texas, hasta 2022: «Fui a estudiar inglés y a ver cómo funcionaba el tema del deporte universitario en Estados Unidos. Hay una industria gigante, el estadio de fútbol americano de la universidad es para 120.000 personas, y el entrenador de fútbol americano gana 10 millones de dólares al año. Un nivel que parece inalcanzable para Chile».
¿Y el fútbol «soccer,» como le llaman allá?
«El soccer de hombres era más recreativo. El soccer competitivo era el de mujeres. En ese momento había una chica canadiense, Julia Grosso, que era seleccionada nacional, salió campeona olímpica con Canadá, volvió a jugar a los Texas Longhorns y ahora juega en la Juventus. A ese nivel».
El ex zaguero de la U reconoce que a Chile «volví por mi hijo», Mateo, por quien se encuentra en una disputa legal con la madre por su cuidado compartido. «Los problemas que tenemos los adultos no tienen que involucrar a nuestros hijos, no son una moneda de cambio. No quiero que me condicionen a hablar con él día por medio, verlo cada 15 días», dijo el ex futbolista cuando se inició el largo camino judicial que aún sigue en curso.
Pero ahora, «hace un par de semanas lo pude volver a ver. Lo vi bien, gracias a Dios. Fue como si no nos hubiésemos dejado de ver nunca. Eso me deja tranquilo que he hecho las cosas bien con él como papá. Así que ahí estamos en ese proceso. El proceso legal, como muchas cosas en este país, funciona muy lento. Pero hay que dar la pelea», se limita a contar Larrondo.
Su última actividad laboral pública fue en 2023, en la gerencia deportiva del club Real San Joaquín. «Estuve un par de meses como gerente deportivo en Real San Joaquín. Pero la verdad que fue el último punto que me terminó por desilusionar del fútbol chileno. Es todo muy desordenado, pero también hay que entender que, bueno, no hay recursos. Está regido por la ANFP, pero la ANFP no entrega recursos. Eso también se debe a que al final el fútbol es un producto. Y hay que generar que la gente se interese para que los auspiciadores pongan plata. Si no, es imposible».
«Pero no descarto volver en algún momento», advierte el recordado ex defensa central de la U y la Roja Sub 20.


