Este evento, que pasa casi cada 80 años, lo podrá ver por unos días
Un sistema binario de dos estrellas está a punto de colapsar a unos 3.000 años luz de la Tierra. Habrá que mirar hacia el norte, cerca de la medianoche y sobre el horizonte, dice el astrónomo José Utreras.
Utreras afirma que se espera que la explosión suceda en mayo, aunque no se sabe la fecha exacta. «Habrá que mirar hacia el norte, cerca de la medianoche y levemente sobre el horizonte», recomienda. «Hacia la constelación de Corona Borealis (https://astrosigma.com/corona-boreal), aparecerá una nueva estrella, que, si bien no será espectacularmente brillante, pasará de ser un objeto invisible a la vista de las personas, a ser una estrella brillante en el cielo», añade.
¿Cuáles serían sus recomendaciones para los observadores en Chile que deseen presenciar este fenómeno astronómico?
«Un mapa estelar puede ayudar a ubicar esta constelación, especialmente aquellos vinculados a dispositivos móviles. Algunos de estos programas, llamados planetarios, como Stellarium, tienen versiones gratuitas para varios sistemas operativos y se puede revisar día a día».
¿Podría explicar cómo los astrónomos pueden predecir la ocurrencia de eventos como la próxima erupción del sistema T Corona Borealis?
«T Corona Borealis es un sistema estelar único compuesto por una enana blanca que adquiere material de una estrella con la que orbita. Este sistema pertenece a una categoría especial de objetos conocidos como novas recurrentes. Hemos observado su explosión en los años 1866 y 1946, lo que sugiere que estalla aproximadamente cada 80 años. Antes de su última explosión, notamos que el brillo de T Corona Borealis disminuyó meses antes de estallar rápidamente. Este proceso provocó un aumento repentino en su brillo, transformándola en lo que se conoce como una nova stella en latín, o una nueva estrella. Ahora, estamos observando un patrón similar, con su brillo disminuyendo de manera parecida a como lo hizo hace unos 80 años».
¿Qué más?
«Podemos predecir la ocurrencia de un evento de nova recurrente y en particular la próxima erupción de TCrB, observando las estrellas y midiendo el flujo de luz que llega de ellas. En la práctica, se toman imágenes del cielo en varias épocas y en cada imagen se mide el brillo de la estrella de interés. De esta manera se construye un patrón llamado curva de luz de la estrella, un diagrama que muestra sus cambios de brillo en el tiempo. Las novas recurrentes muestran repentinas subidas de brillo cada cierto número de años, de manera casi recurrente. De esta forma se puede estimar cuándo ocurrirá la próxima erupción, poniendo atención al patrón regular de erupciones pasadas».
¿Será posible capturar fotografías del evento durante su máximo resplandor?
«Sí, es posible tomar fotografías, si el cielo está despejado y suficientemente oscuro. La explosión debería durar semanas o incluso meses, desde su máximo brillo hasta regresar al brillo basal. Los astrofotógrafos deberán tener presenta la ubicación del objeto en el firmamento y buscar las mejores condiciones de visibilidad, considerando su altura sobre el horizonte y la presencia de posibles obstáculos como edificios o montañas. También sería preferible una observación en un cielo sin luz de luna, para lo cual un calendario lunar ayudaría, complementado con el planetario antes mencionado. Hay que tener presente que lo que veremos será un nuevo punto en el cielo, así que más que una foto sería entretenido tener secuencias de fotografías mostrando como su brillo baja al cabo de horas y días.»
Según Ronald Mennickent, investigador asociado al Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines y astrónomo del Departamento de Astronomía de la Universidad de Concepción, a diferencia de las supernovas, estas erupciones no destruyen completamente la estrella. Esto permite que el ciclo de alimentación y explosión se repita en el futuro. T Corona Borealis es una de las pocas novas recurrentes conocidas, con erupciones registradas en 1217, 1787, 1866 y 1946.


