Familias de Chillán, Los Lagos y Talcahuano
Los trabajadores visitaron a sus familias justo antes del accidente.
La incertidumbre y tristeza por la suerte de los mineros no se circunscriben solo a las inmediaciones del pique San José.
En Chillán, la familia de Juan Illanes Palma optó por no ver el bombardeo de noticias sobre el rescate de uno de los suyos. «Preferimos mantenernos tranquilos, rezar y esperar a saber que Checho, como le decimos a mi hermano, salió sano y salvo. Tenemos fe que así será», dice Justina Illanes.
Otros parientes viajaron a Copiapó para ver en terreno qué ocurre. «Checho estuvo hasta el martes pasado con nosotros. Viene cada vez que tiene libre porque aquí está su esposa, hijo y el resto de la familia», agrega Justina.
En cuanto supo del accidente, Cristy Maldonado viajó desde Los Lagos a Copiapó para saber de Juan Carlos Águila. Tienen una relación hace más de cinco años y una hija pequeña. Y en Talcahuano, don Raúl Bustos no ha pegado un ojo desde que su hijo -que se llama igual que él- quedó atrapado en la mina.


