Los puntos de abastecimiento no dieron abasto
Cerca del mediodía de este domingo la actividad en la Plaza Ñuñoa no era la misma de otros fines de semana.
Quienes transitaban por el sector, en su mayoría, no buscaban un lugar para almorzar, sino que llevaban bidones y botellas para buscar agua en uno de los puntos de abastecimiento instalados por Aguas Andinas para paliar el corte de suministro en el 40% de la comuna y que se extendería hasta la madrugada de este lunes.
La Plaza Ñuñoa, conocida por ser el corazón cultural y gastronómico de la comuna, presentó un panorama inusual: locales cerrados. Los populares restobares y cafeterías de la zona no pudieron operar debido a la falta de agua. «Es raro ver la plaza así. Todo está cerrado», comentó un vecino que buscaba sombra bajo los árboles del sector.
En paralelo, el «Bazar Vintage Plaza Ñuñoa», la nueva feria organizada por la Municipalidad en colaboración con su Corporación Cultural, también se vio afectado. Este evento, que reúne a 50 expositores de libros antiguos, antigüedades y productos de colección, había inaugurado sus actividades el sábado 18 de enero con gran expectativa.
Sin embargo, la falta de agua y las altas temperaturas redujeron drásticamente la concurrencia. «No tenemos el baño público disponible, la gente no sale de sus casas por el calor, entonces, afecta mucho», lamentaron algunos expositores, destacando las dificultades para mantener sus puestos abiertos y la pérdida de potenciales ventas.
Desde Aguas Andinas explicaron que la interrupción del suministro fue necesaria para realizar trabajos de mantención en la red principal, una medida que, según la empresa, busca mejorar la distribución y garantizar un servicio más eficiente en el futuro. Franco Nicoletti, gerente de Distribución y Recolección, detalló que los trabajos se estaban realizando sin problemas y de acuerdo a lo planificado en el sector de Avenida Grecia.
Para enfrentar la contingencia, la empresa y el municipio dispusieron estanques de distintos tamaños y siete camiones aljibe para abastecer a los vecinos en los sectores más afectados. Sin embargo, la respuesta no logró satisfacer a todos. Familias que acudieron con bidones y baldes a los puntos de abastecimiento y muchos manifestaron su descontento. «El baño es el principal problema. Hemos venido ya tres veces a buscar solo para el baño, pero el agua no alcanza», señaló Mario, un residente visiblemente molesto.
El agua del estanque se agotaba rápidamente y fue necesario que el camión aljibe la repusiera varias veces durante la calurosa jornada.


