La Skilled Independent exige un buen nivel de inglés, validación de su título y experiencia laboral
Se trata de un programa que por medio de un sistema de puntos va filtrando a los profesionales que requieren las industrias en este país.
Oriundo de Chiloé, Ricardo Brule (40) se fue con 18 años a estudiar la poco conocida ingeniería Civil Biomédica en la Universidad de Valparaíso. Como no había mucha oferta en la zona en ese entonces -hoy la carrera también es impartida por la Universidad de Concepción- decidió estudiar en estas remotas tierras para él.
Egresó y luego trabajó para una empresa que vendía equipamiento médico de alta complejidad. En paralelo, postuló y ganó una beca para cursar un MBA en la Universidad de Chile. Como tenía convenio con varias Ues internacionales, siguió estudiando en The University of Queensland en 2015.
Tanto le gustó este destino que postuló a la Working Holiday, extendiendo por un año más su estadía. Como quería seguir radicado en este país, revisó qué opciones tenía y encontró la visa Skilled Independent (subclass 189), que permite migrar a Australia de forma permanente.
¿De qué trata?
«Esta visa es en base a puntos (cada carrera tiene un mínimo para presentarse). No exige un contrato de trabajo, por eso se llama Independent Skilled. Tienen un listado de cosas por las cuales van dando puntaje. Por ejemplo, contar con un buen nivel de inglés y tener un título profesional que esté dentro de las listas requeridas por el gobierno. De hecho, ese fue uno de los puntajes más altos que recibí. También dan puntos por los años de experiencia. Como trabajé nueve años en Chile como ingeniero, me dieron 20 puntos».
A su vez, suma que la edad también es clave a la hora de postular. «Si uno es menor de 30, se subentendía que no tenía mucha experiencia laboral. En los tramos de 30 y 35 años otorgaban mucho más puntaje. Por ejemplo, 20 puntos en vez 10. Van avanzando quienes tienen más puntaje que uno».
¿Qué es lo más difícil?
«Validar el título profesional. Es un proceso que se debe hacer en paralelo con el trámite de la visa. No es solo presentar papeles, uno tiene que convencerlos de que es efectivo todo lo que se demuestra. Validé mi título profesional en Engineers Australia. Me solicitaron la malla curricular de mi carrera de origen y algunos ensayos técnicos. El proceso es medio tedioso. Pero si uno es ordenado, se puede. Tardaron un mes en validarlo. Cada carrera tiene que verlo con la entidad que corresponda».
Brule se presentó con 70 puntos y con ello pudo entrar a una lista de espera por seis meses. El proceso de obtención de visado le llevó cerca de un año y medio.
¿Cuáles son las áreas más requeridas?
«Profesionales del ámbito minero o ingenierías bien técnicas. Cada profesión tiene un número de cupos al año. Eso lo manejan año a año: a algunas les dan más y otras menos».
¿Cuál es la gracia de esta visa?
«Que uno pasa a ser residente permanente. O sea, uno puede quedarse todo el tiempo que quiera».
Gracias a esta visa pudo trabajar como project manager en algunas empresas de ingeniería. «En Australia pagan súper bien. No hay tanta diferencia entre los trabajos mal pagados y los trabajos más o menos pagados. Mis sueldos han variado entre 60.000 y 110.000 dólares australianos al año ($35.819.700 y $65.669.450 chilenos). Lo malo es que el costo de vida es más alto».
El ingeniero en informática Jorge Lizama (45) buscó esta visa estando en Chile. «Se trata de un sistema de puntos. Mientras mejor nivel de inglés, más puntos. Lo mismo que con la experiencia laboral. Si llega a completar cierta cantidad, califica. Después tiene que recabar toda la información para demostrar lo mencionado. Lo que más toma tiempo es la validación del título y las cartas de recomendación de cada jefe, quienes deben certificar la experiencia. Todo debe estar traducido. Me tomó un año el proceso, pero estaba con mucho trabajo cuando lo hice», cuenta.
Chances en minería
Otra que siguió este mismo proceso es la ingeniera de ejecución en minas Paula Cisternas (39), quien comenzó el trámite en 2020. «Empecé preparándome para el examen de inglés. Luego validé mi título como Bachelor of Mining en Engineers Australia (tardó seis semanas). Todo el trámite me tomó como un año, ya que trabaja full time, pero puede ser más rápido si uno se dedica tiempo completo».
Desde que mandó su solicitud, tardaron tres meses en mandarle la invitación para conseguir la visa. Hace dos años vive en Brisbane, desempeñándose como senior mining engineer en una empresa de Australia.
«Hay una lista de carreras prioritarias para esta visa, pero al menos en minería hay una gran demanda. Un ingeniero en minas recién egresado gana como 80.000 dólares australianos al año ($47.759.600); 140.000 anuales ($83.579.300) si tiene más experiencia; y sobre los 250.000 dólares australianos ($149.248.750) ganan los más experimentados», admite.
La visa tiene un costo de 4.650 dólares australianos (unos $2.776.027). Mientras que la validación del título tiene un costo de 1.800 dólares australianos ($1.074.591).


