Corte de Apelaciones revocó sobreseimiento
Yo no tengo problemas en prestarme para el proceso, dice Juan Carlos Cruz, uno de los acusadores.
«Hace muchos años que no lo veo y no te puedo decir que no me va a doler la guata cuando tenga al frente a Fernando Karadima. Nadie es de fierro, y este hombre ha sido bien malo», dice Juan Carlos Cruz, uno de los cuatro profesionales que acusan de supuestos abusos sexuales al ex párroco de la iglesia El Bosque.
Cruz ya se está preparando, pues lo más seguro es que lo vuelva a ver. Eso espera, al menos.
Ayer, la cuarta sala de la Corte de Apelaciones decidió revocar el sobreseimiento y ordenó reabrir del caso del cura que ya ha sido condenado a una vida de oración y reflexión por el Vaticano. Según explicó el ministro Alfredo Pfeiffer, el fallo se argumenta, en términos generales, en «falta de investigación», como dijo el presidente de la sala que además integraron los ministros Jessica González y Jorge Dahm. Este último agregó-sin entrar en detalles- que en su informe se dictan algunas diligencias que no se hicieron en su momento.
El abogado querellante Juan Pablo Hermosilla explica que «lo que ha señalado la corte es que deben practicarse esas diligencias y tomar en consideración las sugerencias de la fiscal Loreto Gutiérrez». Entre ellas, quizás, un careo entre las víctimas y el acusado.
«Yo no tengo problemas en prestarme para el proceso; para lo que me digan que haga ahí voy a estar. Cuando tenga que volver por las diligencias lo voy a hacer de todas maneras», anuncia Juan Carlos Cruz, quien está dispuesto a viajar desde Estados Unidos, donde hoy reside, cuantas veces sea necesario.
«Esto es algo que nos deja muy satisfechos, estamos agradecidos de la Corte de Apelaciones de haber reabierto el caso. Estamos satisfechos con la decisión y convencidos de que se tiene que investigar a fondo y no dejar las cosas a medias, como se había hecho antes», sentencia.


