Se quebró en el matinal al contar su doloroso fin de semana
Fue con cerrajero a buscar a su hija a la casa de Schilling y tuvo una intensa pelea con ella antes de verla partir.
Los ojos cansados y una mirada vidriosa evidenciaban ayer en Raquel Argandoña una vulnerabilidad poco usual en el panel de «Buenos días a todos». Fue cosa que le preguntaran por Raquelita para que La Quintrala se largara en sinceros pucheros y confidenciara que «no tengo nada más que hacer con Kel».Lo que pasa es que el fin de semana vivió una pesadilla cuando por terceros se enteró de que a Raquelita y Pablo le habían mostrado unas imágenes durante el festival de Molina que habían llevado a una discusión de proporciones y, más encima, que su niña dejó botada la animación del certamen. «La llamaba y la llamaba y no sabía nada, imagínate lo que es eso para una madre», cuenta Patricia Maldonado.
Y como La Quintrala es de temer llamó a Francisco Schilling, hermano del grandulón, y le pidió que llamara un cerrajero para abrir la puerta del departamento de Pablo. «La fue a buscar, quería saber de Kel y los encontró durmiendo, tomó algunas cosas y se fue de vuelta», relata el periodista de «S.Q.P», Juan Pablo Queraltó.
Por la noche, Kel retornó a su casa donde la esperaba una iracunda Argandoña. Al final todo terminó con Raquelita haciendo una pequeña maleta. Por eso Maldonado se explica la pena de su amiga: «Le duele que su hija se vaya a los 20 años con un hombre que la trata mal, si hasta trató con malas palabras a la propia Raquel (Argandoña)».
Justamente ese dolor fue lo que evidenciaron las palabras de Raquel en su matinal, marcando el peak del programa con 13 puntos y le dio el triunfo con 8.1 puntos promedio: «Cuando nuestras hijas creen estar enamoradas toman decisiones que a lo mejor no son las más acertadas y uno trata de explicarles y no entran en razón», dijo. Y reforzó la idea con: «Cuando tienen 20 años, ya son mayores de edad, y sobre todo cuando económicamente son independientes lo único que nos queda como mamás es apoyarlas y estar siempre al lado vigilando que nadie las maltrate física y sicológicamente, pero mientras ellas crean que es el amor de su vida, uno no tiene nada más que hacer».
Eso sí dejó claro que tiene esperanza en que su hija retornará al nido: «Yo quiero estar siempre presente, pero ahora simplemente hay que ponerse dura, aunque uno lo sufre adentro terrible y es un dolor enorme como mamá, pero hay que ser fuerte frente a los hijos para cuando se den el porrazo».
También repasó a su ex yerno, ese que le regaló un anillo y a quien tuvo sentado a su diestra para la Navidad. Para ella «hay hombres que manipulan a las mujeres y las convencen de que efectivamente son como ellos las insultan (.) son mentes muy especiales y te envuelven, tu autoestima baja y no eres la misma, te la dejan en el suelo y tú lo miras como un ser extraterrestre».
Ahí Felipe le preguntó: «¿Y ellos están juntos ahora?».Y Raquel estalló en lágrimas con un «sí» que obligó al programa a ir a comerciales.


