Hiromitsu Shinkawa estaba 15 kilómetros mar adentro
Pensé que este sería el último día de mi vida, fue lo primero que dijo cuando lo rescataron. Su esposa no tuvo la misma suerte.
Cuando Hiromitsu Shinkawa y su esposa escucharon la alarma de tsunami en Minamisoma, Fukushima, el viernes pasado, arrancaron de inmediato y con lo puesto. Pero, según el mismo contó a la agencia de noticias Jiji Press, en el camino decidieron regresar.»Me escapé después de oír que un tsunami se acercaba, pero me di la vuelta para ir a buscar algo a mi casa», declaró. Fue entonces cuando una enorme ola llegó a su vivienda, destruyendo todo a su paso. Shinkawa, de 60 años, tuvo la ocurrencia y la agilidad de subirse al techo para tratar de salvar su vida, algo que su señora no pudo hacer.
El fuerte oleaje lo arrastró mar adentro, en donde permaneció flotando durante 48 horas sin agua ni comida, en medio de las ruinas que dejó el terrible maremoto japonés.
Ayer, cuando el tipo ya perdía las esperanzas de ser encontrado, un destructor de la fuerza marítima de autodefensa lo rescató a 15 kilómetros de la bahía. El hombre agitaba el banderín de color rojo que fabricó para diferenciarse de los escombros que lo rodeaban. «Muchos helicópteros y barcos pasaron cerca de mí, pero jamás me vieron», comentó.
Por eso, la posibilidad de morir en medio de la nada ya se le había pasado por la cabeza. «Pensé que este sería el último día de mi vida», fue lo primero que dijo Hiromitsu estando a salvo. Luego de beber una botella de agua, rompió en llanto: su esposa todavía sigue desaparecida.
Las fuerzas de defensa japonesas dijeron que el buen tiempo y la tranquilidad de las aguas ayudaron a que Shinkawa, que se encuentra en buenas condiciones de salud, se salvara.
Por desgracia no todos sus compatriotas tienen la misma suerte. Según el último balance oficial de las autoridades, hay 1.597 muertos identificados y se teme que las víctimas fatales de la catástrofe superen las 10 mil personas.


