El animador del Buenos días a todos y sus reflexiones tras el incendio que consumió su hogar
Su primer instinto fue hacer otra casa, pero confidencia que el terreno estará vacío por unos años.
Felipe Camiroaga se saca trapitos al sol con Raquel Argandoña, se burla de los eternos discursos de Ricarte Soto y cachurea el computador que guarda en un maletín de cuero igualito al que usan los profesores. Es una mañana cualquiera en el «Buenos días a todos».
Cualquiera, excepto porque este viernes se cumple un mes desde que un incendio consumió su casa de Chicureo.
El entusiasmo en pantalla parece auténtico, pero cuando se apagan las luces, él también queda en penumbra. Felipe Camiroaga está lejos de superar el incidente que se llevó 15 años de su historia la madrugada del 11 de febrero.
«La casa la hice con el sentido que yo quería en ese minuto. Imagínate que soy tan cachurero que tenía muchos recuerdos de mis viajes, cosas que hice. Todo lo fui poniendo en un lugar especial. Ese cliché de que las cosas materiales se reponen es verdad y tengo seguro, pero duele», reflexiona.
-¿Cómo fue el día después?
-Con el shock mi primer instinto fue construir al tiro otra casa bonita. Verlo (todo quemado) era muy chocante. Así es que limpié con una retroexcavadora. Fue un alivio no ver mis cosas destruidas.
-O sea, que ya está en obras el nuevo refugio del Halcón.
-No. Hoy no quiero construir. Fue una idea del primer momento. Lo que necesito es que pase el tiempo, ordenar las ideas, los sentimientos, para reconstruir una casa que tenga sentido para mí… He llorado harto. Es fuerte ver que tu patrimonio sentimental ya no existe, pero soy de estructura de personalidad muy positiva.
-¿Dónde estás viviendo?
-Igual que antes. Cuando tengo mucho trabajo me quedo acá (en el departamento del hotel W), si no, allá en una cabañita. Tengo mi refrigerador chiquitito, mi tele, mis libros. En un par de años pensaré en construir otra vez.
-¿Qué es lo que más extrañas?
-Perder fotos, cosas de mi mamá, los rincones de la casa que eran mis favoritos y que no voy a ver de nuevo. Eso es muy fuerte.
Recuadro :
» Necesito que pase el tiempo, ordenar las ideas, los sentimientos para reconstruir «


