Hablan amigos y el círculo íntimo de la senadora
Desde marzo una neuralgia viral la tiene aislada del trabajo. Hoy pasa algunos días en Coquimbo.
Son las siete de la mañana y Lily Pérez ya se ha leído todos los diarios y ha respondido los correos electrónicos más urgentes. En marzo último una neuralgia viral dejó a la senadora RN fuera de combate, pero entre el 4 y el 11 de julio próximos tendrá sus últimas visitas al médico y le podrían dar el alta, que no es otra cosa que volver a enchufarse con su pega en la calle, en el Congreso y en La Moneda.»Ya nos adelantó que apenas regrese al Senado tirará toda la carne a la parrilla», dice Cecilia Pérez, quien la conoce desde el tiempo en que ambas eran morenas. «Aunque la tenemos bien advertida de que sí o sí tiene que bajar su carga laboral, tenemos tan claro que no nos hará caso que entre todos sus amigos ya estamos pensando en alguna estrategia para bajarle las revoluciones», asegura la subsecretaria del Sernam. «Lo único que puedo decir es que Lily adelantará por lo menos un mes y medio su vuelta al Senado, porque ya no aguanta tanto ataque contra el Presidente», agrega.
Pese a que los médicos la autorizaron recién a pasar unos días en Coquimbo junto a su esposo, el empresario Miguel Bauzá, ella no ha querido confirmar que los días de encierro y convalescencia están terminando. Es más, según confiesan en su casa, el 4 de julio quiere estar en el Bicentenario del Congreso.
«Mientras, sigue trabajando a full desde su hogar, desde donde ha mantenido una estrecha comunicación con el Presidente Piñera, quien la escucha bastante a la hora de tomar decisiones», desclasifica Cecilia.
Otro que fantasea con el pronto regreso de la rubia parlamentaria a la acción pública es el líder de RN, Carlos Larrain, quien imagina un glamoroso retorno al estilo Hollywood. «Me gustaría tenerla de vuelta para la gran ceremonia del Bicentenario del Congreso, así ella podría aprovechar la alfombra roja y tener un retorno más adecuado para una política de su altura», bromea.
Más política es la lectura de la diputada Karla Rubilar, quien asegura que «es increíble lo que se nota la ausencia de Lily Pérez, nos hace falta para tener un Senado menos agresivo». Según ella, «su capacidad de diálogo le habría alivianado bastante la pega al ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter».
Finalmente Alberto Espina agrega unos detallitos extra para el flamante retorno de la honorable al hemiciclo: «En el Congreso la vamos a recibir con flores y chocolates. Y en la noche ya estamos organizando una cena para los senadores RN en la casa de Pancho Chahuán. Hace 6 días hablé con ella y entiendo que regresa durante la semana siguiente a la celebración del Bicentenaro», dice el senador.
De todos modos y más allá de lo que falte, Lily ya tiene su agenda armada, en la que por cierto se contempla una reunión privada con Piñera, «Yo la acompañaré a su primera reunión con él, para ella es muy importante este encuentro así como retomar su trabajo en las comisiones del Senado. Ella es muy intensa así que vamos a tener que cuidarla porque tiene que ir piano piano con el trabajo», finaliza Espina.
En el Congreso la vamos a recibir con flores y chocolates.
Senador Alberto Espina


