Novedoso plan anti-estrés de Cerro Navia
Nunca me atreví a probar con una terapia de este tipo, dijo un conductor del recorrido 502.
Recorren las calles de Santiago mientras aguantan tacos interminables. Recogen pasajeros todos días y soportan estoicos un montón de insultos y reclamos.
Ese es el resumen de una jornada laboral de 6 choferes del Transantiago, que ayer, y por iniciativa del alcalde de Cerro Navia, Luis Plaza, se bajaron de sus buses para ser regaloneados por 11 estudiantes de la carrera de Medicina Integrativa, de la Universidad Pedro de Valdivia.
Ventosas, aceites aromáticos y agujas de acupuntura, fueron algunos de los materiales usados para que los conductores se olvidaran de su ajetreo diario y comenzaran a relajarse en camillas especiales dispuestas para la ocasión. «Diagnosticamos inflamaciones musculares en las zonas lumbar y del cuello en todos los pacientes. Esto ocurre por la posición en la que trabajan estas personas», explica Arturo Cordero, doctor y académico en medicina no convencional china.
La cara de Carlos Valderrama, chofer del recorrido 502 Cerro Navia- Vitacura, es testimonio de su estado anímico. «Me estaba quedando dormido con tanta cosa que me han hecho. Tengo un dolor agudo hace años y nunca me atreví a probar con una terapia de este tipo», contó mientras una alumna le daba los pinchazos finales en su pierna izquierda.
-¿Y no le duele el procedimiento que le están realizando, Carlos?
-Poco. Es que nada se compara a estar acostado sin pensar en un manubrio.
-Tenga cuidado al levantarse.
-No me voy a poder ni el ego cuando terminen las chiquillas conmigo.


