Ayer fue exhumado su cuerpo
En febrero del 2004, Marcia Campos murió por una sobredosis de insulina. pero aún no se sabe cómo la recibió. Muestras de su pelo y uñas serán enviadas a Francia.
El domingo 1 de febrero del 2004, Marcia Campos y su familia estaban haciendo los últimos preparativos para almorzar. Pero la muchacha, que tenía 24 años, recibió un llamado telefónico, tomó las llaves del auto de su padre y dijo que iba y volvía. Pasadas las 3 de la tarde, y como no llegaba, su madre la empezó a llamar a su celular, pero nunca contestó. Cuatro días después fue encontrada muerta, a 28 kilómetros de Linares.
Marcia, que estudiaba Pedagogía, estaba en el auto semidesnuda, en un sitio eriazo. Exámenes posteriores confirmaron que estaba embarazada de seis semanas y que falleció producto de una sobredosis de insulina. Ella era diabética desde los 11 años y diariamente debía inyectarse.
Desde ese momento, su familia busca una explicación. Pero no ha sido sencillo. El golpe más duro lo recibieron el 2006, cuando la fiscalía a cargo de la investigación le informó al Juzgado de Garantía de Linares que no perseveraría, por la falta de pruebas que involucraran a terceros.
Entonces, y buscando un camino alternativo, el 2007 presentaron una querella que obligara a seguir investigando. Y ayer, a siete años de la muerte, apareció una esperanza, cuando se decretó una nueva diligencia. La Fiscalía de Talca pidió exhumar el cuerpo y personal del Servicio Médico Legal le extrajo muestras de pelo y uñas, que serán enviadas a París y Marsella, al Laboratoire de Police Scientifique.
La diligencia, que no tiene costo alguno para los investigadores, está a cargo del fiscal Miguel Ángel Orellana y contempla también el envío a Francia de una jeringa, un guante quirúrgico y algodón que fueron encontrados por la familia a cuatro metros de donde estaba el cuerpo de Marcia, tres meses después de su muerte.
En los resultados que se puedan obtener de esos análisis (ver recuadro) la familia tiene la esperanza de encontrar la verdad.
Los sospechosos de siempre
La querella actualmente en trámite es en contra de la última pareja de la muchacha, a quien la familia considera uno de los principales sospechosos. Él, por cierto, es el padre de la guagua que esperaba Marcia y restos biológicos suyos fueron encontrados en la ropa que ella usaba el día de su muerte.
Pero precisamente por esos restos hallados es que las dudas de la familia son gigantes. «Cuando Marcia salió de la casa me dijo que se iba a juntar con el Pepe», cuenta Ema Lastra, la madre de la joven. Pepe era otra ex pareja de Marcia, con quien pololeó durante cinco años. Nada calza para la mujer, que espera que en Europa pueda haber respuesta.
«El pelo y las uñas son un disco duro»
Análisis biológicoPese a los años que han pasado, los análisis biológicos y químicos que se realicen en Francia pueden arrojar resultados concluyentes. «En el caso del guante quirúrgico se pueden encontrar huellas digitales de quien lo utilizó o, por ejemplo, un pelo que se le puede haber salido a la persona cuando se lo sacó», cuenta el médico legista Daniel Valenzuela. «El pelo y las uñas son una especie de disco duro, donde va quedando un registro, marcas de cosas que nos pasan a nivel físico. También se pueden encontrar tejidos. Aunque mientras más tiempo pasa, menos posibilidades hay de encontrarlos», aclara el doctor.
Creemos que se pueden aclarar las circunstancias que rodean la muerte de mi hija
Ema Lastra, mamá de Marcia
En 1990 se estrenó «El misterio Von Billow»
La insulina usada como arma cautivó a Hollywood
La cinta, por la que Jeremy Irons ganó un Oscar, se basa en un hecho real ocurrido en 1980. La víctima, esa vez, quedó vegetal.
Juan Morales
El intento de homicidio con insulina tiene un célebre registro hollywoodense en «El misterio Von Bülow» (1990), que protagonizaron Jeremy Irons y Glenn Close y que se basó en un hecho real ocurrido en 1980. Aquel año, la millonaria Martha von Bülow fue hallada inconsciente en el baño de su mansión, estado del que no se recuperó jamás. Falleció 28 años después.
Los primeros exámenes dieron cuenta de la posibilidad de una sobredosis de insulina y las sospechas recayeron inmediatamente sobre su marido, Claus von Bülow. Había varias razones para ello: primero, las tensiones maritales entre ambos eran evidentes; segundo, Martha era una heredera millonaria, y tercero, Claus tenía una amante que lo presionaba para que dejara a su mujer. Dos de los hijos del matrimonio, incluso, lo culparon del crimen.
En 1982, un jurado norteamericano condenó por doble intento de homicidio a Claus, porque consideró que, además del episodio de 1980, que dejó en estado vegetativo a Martha, hubo otro muy similar en 1979 que fue considerado como un primer intento fallido.
Pero Claus apeló y logró establecer, en un segundo juicio, una duda razonable gracias al testimonio de especialistas que demostraron que Martha había quedado en ese estado no por sobredosis de insulina, sino por exceso de drogas, alcohol y automedicación. Claus von Bülow fue absuelto.
Una millonaria infeliz
Martha «Sunny» von Bülow nació en 1931 y fue la única hija y heredera universal del magnate de ferrocarriles norteamericano George Crawford. En 1957 se casó con el príncipe de Auersperg de Austria, del que se divorció en 1965. Con Claus von Bülow se casó en 1966. Estando ya en estado vegetativo, Claus se divorció de Martha abandonando los reclamos de su fortuna a cambio de algunos millones de dólares como compensación. El 6 de diciembre del 2008, Martha falleció de un paro cardiopulmonar.


