La líder de Axé Bahía recibió comentarios poco amables en Instagram enfocados en su aspecto
No me afectan las críticas, cuenta ella, quien además es life coach. La única belleza definitiva es la que está en nuestro interior, opina sobre el caso la actriz Cristina Tocco.
En su rol de coach motivacional y durante una de sus últimas transmisiones de Instagram, Flaviana Seeling (46 años, @flavianaseeling en la red social) abordaba el desafío de ser positivos frente a escenarios no tan amables, cuando ciertos cibernautas de la plataforma pusieron a prueba parte sus reflexiones. Entre los 627.000 seguidores que posee, unos pocos comenzaron a adjetivar negativamente la imagen que mostraba la recordada líder del grupo Axé Bahía. El flanco de críticas hacía referencia al paso del tiempo en la persona de la también empresaria.
Por medio de comentarios en vivo y publicaciones posteriores, los fijones entonces pusieron en entredicho la belleza de la mujer e incluyeron ataques gratuitos en forma de mofa. A continuación, tres posteos que ejemplifican lo anterior. Uno: «Tiene todos los años encima». Dos: «Esta viejita era espectacular, las consecuencias de la vejez». Tres: «Pensé que era su mamá».
A pesar de que la mayoría de los comentarios tendían a apoyar y defender a la creadora de contenido, Flaviana creyó importante enfrentar esa ola. «Cuando te critiquen, sigue. Haz lo tuyo, trabaja en silencio. Demuestra lo poderosa que puede ser tu energía», publicó ella a modo de respuesta.
«Estuvimos viendo con mi equipo de dónde venían esos mensajes y descubrimos que principalmente eran de mujeres mayores, madres con hijos. Entonces, viendo que eran personas de más edad que criticaban yo me pregunto cómo esas personas pueden hacer comentarios de ese nivel», se interroga a sí misma la protagonista de esta historia, quien asegura no sentirse afectada por los cuestionamientos estéticos que enfrentó.
¿En serio no le hicieron ruido?
«Yo soy capaz de recibir críticas, no las tomo para mal. Lo que sí me preocupa es el hecho de que estas personas tengan tan poca empatía. Me gustaría ayudarlas. Eso habla de que están dañadas y no saben ponerse en el lugar del otro. Yo me pongo en el lugar de esas personas, quizás no están pasando por un buen momento y expresan eso como catarsis. Pero, claro, yo he trabajado durante mucho tiempo mi autoconfianza».
Flaviana hace referencia a sus seis años formándose como life coach, disciplina centrada en el asesoramiento a personas que necesitan cambios para conseguir resultados positivos. De hecho, levantó una iniciativa al respecto llamada Soy Vibrante (https://acortar.link/Qk35O4), con la que tiene más de 500 alumnos. «Este desarrollo profesional me ha dado muchas herramientas para enfrentar casos de ciberbullying, pero muchas personas no lo tienen. Me pregunto qué pasa cuando esos comentarios los reciben personas más frágiles, adolescentes o niños. Les pueden llegar a destruir la vida. Yo en cambio en vez de ir contra ellos, los enfrento. Algunas personas los borran, yo los dejo», continúa.
¿Por qué no los borra?
«Porque yo soy capaz de recibir cualquier crítica. Es verdad que los comentarios negativos suelen pesar más que los positivos, pero tengo claro que vienen desde una minoría. De 500 serán diez los que reclaman. La mayoría empatiza, aunque sé que no puedo esperar que todos empaticen conmigo».
De acuerdo con su relato, Flaviana intenta mostrar lo bueno y lo malo que ocurre en su vida a través de sus redes sociales (Instagram y TikTok). Así, explica, quita cualquier hálito de brillo irreal que pueda arrastrar el hecho de ser conocida. «Hace poco perdí un bebé y lo conté porque así es la vida. Hay que enfrentarla. Después he posteado cosas como viajes e incluso he reaccionado a esto, que puede ser considerado mala onda».
Esos comentarios hacían referencia al paso del tiempo.
«Muchas personas recuerdan a la bailarina de axé que llegó a Chile a los 19 años. Ahora soy mamá, soy empresaria, he cambiado, pero no tengo problemas con mi cuerpo. Creo que a veces las redes sociales son un medio de comparación que puede hacer mucho daño. Muchas personas critican por cualquier cosa».
También la criticaron por su look.
«Mira, yo trato de no usar filtros, aunque el que quiera usar filtros está en todo su derecho, es una decisión libre. Creo que es gratuita la mala onda. Yo no me creo nada y no soy la niñita de casi 20 que llegó a bailar, pero todos los fines de semana también trabajo bailando. Y te juro, el 90% de la gente que ve a Axé Bahía dice lo mismo. Ustedes no envejecen. Eso es lo que más nos dicen después de que nos veían cuando chicos».
Envejecer y ser bella, Flaviana.
«No tengo problemas con envejecer, yo tengo 46 años y me siento bonita. Sigo bailando, mi cuerpo todavía tiene mucha energía para entregar. Me siento linda independiente de mi edad. Mi familia me adora y mi marido siempre me lo dice. Yo me creo linda y no me importa si tengo alguna arruga acá o allá. Tengo súper asumido que todo se va a ir cayendo poco a poco. La cara, el cuerpo. Estoy preparada para eso y lo recibo con una sonrisa de oreja a oreja».
Sin fecha de vencimiento
«Me parece fantástico lo que Flaviana plantea. O sea según qué parámetros una mujer es linda o fea. He aprendido que el parámetro que importa es el de una mismo», reflexiona la actriz argentina Cristina Tocco, interrumpiendo los últimos ensayos de «Tanguerísimas», el show musical y de humor que presenta junto a Mariela Montero este jueves en el Teatro Cachafaz (https://acortar.link/fDlhAm). A sus 66 años, la recordada vedette manifiesta que «además cada etapa de la vida tiene su encanto».
A Flaviana la criticaron por no verse como antes.
«A ver, yo me siento estupenda en mi edad, pero lógicamente si pongo una foto de hace 30 años, me voy a ver mucho más vieja. Me parece natural. Creo que esas comparaciones son absurdas. Todas pasamos por un proceso de envejecimiento desde que nacemos».
Flaviana dice que se cree linda y que no le importan las arrugas.
«Me encanta que las mujeres se sientan bien con su aspecto y sobre todo con su estado interior. Porque la única belleza definitiva es la que está en nuestro interior. Todas las demás tienen fecha de vencimiento».


