En el segundo día de juicio declararon peritos y testigos
Este martes serán los alegatos de clausura y se espera que el tribunal dicte un veredicto
Este lunes se retomó el juicio oral en contra del ingeniero Mario Soto, quien arriesga 15 años por matar al ladrón que entró a robar a su casa la madrugada de año nuevo de 2022. El Ministerio Público lo acusa por el homicidio simple de Benjamín Pizarro (25), quien escaló una muralla y entró en dos oportunidades a la vivienda, ubicada en Villa Alemana.
Esa noche, Soto se encontró de frente con el delincuente y usó un arma debidamente inscrita. Según el relato del fiscal Sergio Morales, el acusado habría disparado por la espalda en contra de Pizarro, en a lo menos, cinco oportunidades. El abogado defensor Cristian Canifrou rebate y asegura que acá se dan todos los supuestos que la legislación chilena exige para que se dé la legítima defensa privilegiada, que se da en el escenario de oponerse a la agresión ilegítima de alguien que ingresa por escalamiento, es decir, saltando una reja o pared o quebrando un portón, a altas horas de la noche, para efectuar un robo a un domicilio habitado.
Este lunes declaró el médico Raúl Álvarez Maquiavelo, perito del Servicio Médico Legal, quien confirmó que la víctima recibió siete impactos de bala. «Hubo siete ingresos y cinco egresos. Los ingresos fueron en la cara posterior del tronco. Uno ingresó en el antebrazo derecho, otro en el muslo derecho, otro en la cara lateral de la pelvis a la derecha, y los cuatro restantes, en la región del tronco en cara posterior».
El perito y carabinero Víctor Hugo Muñoz, agregó que la causa de fallecimiento «fue una laceración multiorgánica debido a múltiples impactos balísticos, de los cuales se pudieron obtener dos proyectiles».
Por la defensa declaró la esposa del ingeniero acusado, quien esa fatídica noche fue alertada de la presencia de un extraño por sus nietas que vivían en una casa contigua.
«Me llamó mi nieta mayor -de 13 años en ese entonces- desesperada porque la hermana más chica -de 10- le había avisado. En ese minuto las niñitas estaban solas. Estaban muy nerviosas. Lo único que atiné fue a decirles que se escondieran. Fui a la cocina para revisar las cámaras y en el ventanal, antes de ver las cámaras, lo veo. Voy corriendo y despierto a mi marido que estaba durmiendo. Despertó muy confundido. Le dije que la niña me había llamado, que estaba llorando. Él se levanta, saca el arma que estaba guardada en el clóset, y sale por le puerta de la cocina?».
«Verlo recorrer toda mi casa, mi espacio, no sé cómo transmitir esa sensación, pero fue muy fuerte, muy intenso.
Nos arruinaron la vida», finalizó la mujer.
También declaró una de sus nietas, cuyo testimonio es reservado por ser menor de edad, y un perito sicólogo.
Este martes será el turno de los alegatos de clausura y se espera que el tribunal dicte un veredicto.


