Higienismo se dio cita en Ciudad Deportiva de Iván Zamorano
Resonantes conclusiones arroja el encuentro con el gurú Mauricio Esteban. El agua y la comida en microondas son lo peor.
«De mi vida saqué las frituras y el azúcar. Y ahora el 60% de mi alimentación es fruta», declaró orgullosa María Alberó, quien participó ayer del primer Encuentro de Salud y Alimentación Humana en la Ciudad Deportiva de Iván Zamorano. La argentina se transformó en una declarada seguidora del higienismo, corriente que habla de cómo combinar los alimentos para tener una salud de acero.
«Más que verme bien, me siento bien», dijo, aunque confesó que «no soy ciento por ciento higienista, quizás algún día lo logre porque hay todo un proceso de reeducación y, además, la vida social…».
-¿Qué pasa con la carne?
-Como toda argentina me gusta mucho la carne, pero he aprendido a comer primero mi buena porción de ensaladas, cosa de llegar a mi saciedad, y cuando llega el asadito, que me encanta, en vez de comerme tres costillitas, me como una…
– ¿Y qué pasa con la familia?
-Inculco el tema, pero mis hijas también van a cumpleaños y se tientan y no puedo marginarlas y decirles que no coman nada…
-Algún dato higienista
-Berenjenas asadas o papas asadas nunca comerlas antes de las ensaladas.
Su maestro, el médico Mauricio Esteban, lleva 25 años predicando el tema. «La peor enfermedad es la ignorancia», lanza. «Somos lo que comemos. Un higienista vive más tiempo, pero sano», advierte.
-A su juicio, ¿por qué la longevidad?
-Porque los higienistas mantienen limpios los fluidos, no hay basuras almacenadas en sus cañerías.
-¿Usted qué come?
-Como dos veces al día mucha fruta y ensaladas. No mezclo frutas.
-¿Algún consejo?
Jamás comer fruta cuando se está enojado porque se acidifica con los jugos gástricos.
El sensei del higienismo en Chile dice que tiene 55 años pero que se quedó en los 19 años. «Me gusta el rock pesado, bailo, troto todos los días, no me enfermo, no uso micoondas, no recaliento los alimentos y jamás tomo agua».
Del vital elemento recomienda usar la de lluvia, desmineralizada, destilada o de nieve. «El 80% de las personas que espera trasplante de riñon tiene que ver con el tema del agua. La común y corriente trae basuras y contaminantes que van a parar al riñón», asegura.
También pela a las naranjas. «Es ácida para el cuerpo, al revés del limón que es ácido en la boca pero para el cuerpo no hay nada más dulce y limpia la sangre. No hay que comerlas todos los días». También critica la leche. «La grasa impide la asimilación de calcio». asegura.
En el encuentro, en el auditórium de la Ciudad Deportiva, también se escucharon los motivos por los cuales algunos se volvieron al higienismo.
Mario Bernales Lillo, profesor de la Universidad de La Frontera, cuenta que le diagnosticaron dos meses de vida por una leucemia y asegura que con la ayuda del higienismo se repuso. Mauricio Gaueca firma que superó el colesterol genético aprendiendo a combinar los alimentos.
El congreso concluyó con un «denle un voto de confianza al higienismo»
¿Cómo llegar a los 90 años?
El sábado 20 de noviembre habrá un seminario donde se enseñará a limpiar la sangre. «Mezclando bien los alimentos jamás se tendrán malos tejidos y se podrá llegar a los 80 o 90 años sin decrepitud», dice Mauricio Esteban. Explica que a los higienistas no les importa tanto si algo es natural o no, lo que importa es si le hace bien al cuerpo. «Veganos, orgánicos y vegetarianos mezclan pésimo los alimentos», dice. Mayores informaciones en www.higienismo.cl o al teléfono 2123234.


