Desde el mediodía varios servicios comenzaron a funcionar
A pesar de que Buenos Aires y las principales ciudades de Argentina amanecieron casi desiertas por el paro nacional anunciado por la Confederación General de Trabajadores de la Argentina (CGT), lo cierto es que con el traspaso de las horas negocios, locales, supermercados y centros comerciales comenzaron a abrir sus puertas, no participando de la huelga que pretendía paralizar al país, informó Infobae.
A partir del mediodía, y con la llegada de las personas a sus puestos de trabajo, tras graves problemas para movilizarse por el paro de transporte público (micros, metro y trenes), varios comercios atendieron público, aunque con su personal a menor capacidad.
Además, durante la tarde comenzaron a circular algunas líneas de colectivos (micros) de la flota Dota, que no se adhirió a la huelga general, descongestionando las calles en cerca de un 40%, publicó la secretaría de Transporte, registró «Ámbito».
A pesar de que algunos servicios funcionaron, los aeropuertos argentinos debieron cancelar todos sus vueltos para este jueves, como también las consultas médicas en hospitales fueron aplazadas. Durante la tarde se realizó un acto en Plaza de Mayo, sin escenario y rodeados de policías, donde los dirigentes de la CGT leyeron un documento contra del ajuste y la Ley de Bases, donde aseguraron visitar a cada senador para que no la voten.
Por su parte, el gobierno estima el paro le costará a la economía más de US$500 millones, lo que representa 1,1% del PBI de mayo o un cuarto de lo que se produciría en un día normal, consignó TN.


