Enigmático descubrimiento dio esperanzas en medio de la búsqueda que resultó en tragedia
El ingeniero naval y experto en submarinos,Alfonso Kaiser, explica que los ruidos debajo del agua se clasifican en tres categorías: sonidos biológicos, que son los generados por seres vivos; sonidos industriales, producidos por el hombre; y sonidos de origen desconocido, provocados por objetos inertes.
A dos días de que las autoridades de Canadá y de EE.UU. recibieran el aviso sobre la desaparición del sumergible Titán, un enigmático descubrimiento dio una leve luz de esperanza en medio de la búsqueda de los cinco tripulantes que habían bajado al fondo del océano para conocer en vivo al histórico Titanic.
Cerca de las 23:30 horas del martes 20 de junio de 2023, unos extraños golpes con intervalos de aproximadamente 30 minutos, fueron grabados del lecho marino por la Real Fuerza Aérea Canadiense (RCAF), percibiéndose como si alguien estuviera golpeando una superficie sólida. La información fue confirmada por la Marina de EE.UU. a la mañana siguiente y difundida por CNN.
El contralmirante John Mauger, quien dirigió la búsqueda, afirmó el 21 de junio que desconocían la procedencia del sonido, sin descartar ninguna hipótesis, registró «The Guardian» y la BBC. Dos días después, los primeros restos del Titan fueron encontrados sin rastro de sobrevivientes. Los sonidos grabados por la RCAF fueron archivados y custodiados hasta este jueves, que se hicieron públicos los audios en el documental «El desastre del sumergible Titán: minuto a minuto» de Channel 5, informó «The Huffington Post».
Sonidos biológicos
Con un sistema ultrasecreto de detección acústica, la Marina de EE.UU. confirmó que el Titán había implosionado a una hora y 45 minutos de descender, tardando menos de 1 segundo en desintegrarse, informó «The Wall Street Journal». Con esta información, se corroboró que los golpes nunca podrían haber sido emitidos desde el sumergible, pero se abrió una serie de preguntas sobre qué era realmente el ruido que había grabado Canadá dos día después de la desaparición.
El ingeniero naval y experto en submarinos, Alfonso Kaiser, explica que los ruidos debajo del agua se clasifican en tres categorías: sonidos biológicos, que son los generados por seres vivos; sonidos industriales, los producidos por el hombre; y sonidos de origen desconocido, provocados por objetos inertes, como una tabla golpeando al oleaje, sin intervención del hombre. En esa línea, el profesor del Master of Engineering Management de la UAndes, plantea que por su experiencia «los golpes grabados por la RCAF son sonidos biológicos, pero no humanos».
Según Kaiser, el sonido podría provenir de peces o crustáceos. «Una vez, mientras navegaba en submarino, escuchamos el sonido de unas castañuelas muy cerca. Era un ruido repetitivo y en intervalos. Cuando salimos con el periscopio nos dimos cuenta que estábamos muy cerca de un cardumen de sardinas y que los golpes que oíamos eran todas las veces que las sardinas salían y volvían a entrar al mar».
El académico de la UAndes también enfatiza en que la velocidad del sonido es mucho mayor bajo el agua, por lo que ruidos que se oyen muy cerca, se podrían haber originado a cientos de kilómetros. «En un submarino identificamos distancias según la intensidad del sonido, pero hay zonas de convergencia en los océanos, porque es heterogéneo, donde esas distancias claras se pierden y es difícil definir si el ruido es a 10 metros o a más de 100 kilómetros», agregó.
Cerca de las 23:30 horas del martes 20 de junio de 2023, unos extraños golpes con intervalos de aproximadamente 30 minutos, fueron grabados del lecho marino por la Real Fuerza Aérea Canadiense (RCAF), percibiéndose como si alguien estuviera golpeando una superficie sólida. La información fue confirmada por la Marina de EE.UU. a la mañana siguiente y difundida por CNN.
El contralmirante John Mauger, quien dirigió la búsqueda, afirmó el 21 de junio que desconocían la procedencia del sonido, sin descartar ninguna hipótesis, registró «The Guardian» y la BBC. Dos días después, los primeros restos del Titan fueron encontrados sin rastro de sobrevivientes. Los sonidos grabados por la RCAF fueron archivados y custodiados hasta este jueves, que se hicieron públicos los audios en el documental «El desastre del sumergible Titán: minuto a minuto» de Channel 5, informó «The Huffington Post».
Sonidos biológicos
Con un sistema ultrasecreto de detección acústica, la Marina de EE.UU. confirmó que el Titán había implosionado a una hora y 45 minutos de descender, tardando menos de 1 segundo en desintegrarse, informó «The Wall Street Journal». Con esta información, se corroboró que los golpes nunca podrían haber sido emitidos desde el sumergible, pero se abrió una serie de preguntas sobre qué era realmente el ruido que había grabado Canadá dos día después de la desaparición.
El ingeniero naval y experto en submarinos, Alfonso Kaiser, explica que los ruidos debajo del agua se clasifican en tres categorías: sonidos biológicos, que son los generados por seres vivos; sonidos industriales, los producidos por el hombre; y sonidos de origen desconocido, provocados por objetos inertes, como una tabla golpeando al oleaje, sin intervención del hombre. En esa línea, el profesor del Master of Engineering Management de la UAndes, plantea que por su experiencia «los golpes grabados por la RCAF son sonidos biológicos, pero no humanos».
Según Kaiser, el sonido podría provenir de peces o crustáceos. «Una vez, mientras navegaba en submarino, escuchamos el sonido de unas castañuelas muy cerca. Era un ruido repetitivo y en intervalos. Cuando salimos con el periscopio nos dimos cuenta que estábamos muy cerca de un cardumen de sardinas y que los golpes que oíamos eran todas las veces que las sardinas salían y volvían a entrar al mar».
El académico de la UAndes también enfatiza en que la velocidad del sonido es mucho mayor bajo el agua, por lo que ruidos que se oyen muy cerca, se podrían haber originado a cientos de kilómetros. «En un submarino identificamos distancias según la intensidad del sonido, pero hay zonas de convergencia en los océanos, porque es heterogéneo, donde esas distancias claras se pierden y es difícil definir si el ruido es a 10 metros o a más de 100 kilómetros», agregó.


