Ninguna mujer que se haya adueñado de cuanta gala de Viña se le haya cruzado puede ser cancelada de esta industria.
Ninguna mujer que haya dotado a cada uno de los programas y festivales que animó de un glamour como el que ella ha imprimido puede ser desechada como figura televisiva. Y estamos hablando de un encanto nada de distante, sino que de uno tipo girl-of-the-next- door, la fantasía cotidiana de todos, desde un esteta reflexivo hasta el galancete más silvestre de la cuadra.
No recuerdo a ningún otro funcionario del 13 que haya demostrado tanta humanidad al aire como cuando adoptó a un chanchito quemado en un incendio. O como cuando echó del estudio a un reputado imvitado al sorprenderlo en flagrante negacionismo de las violaciones a los derechos humanos que se registraron en nuestro país alguna vez.
Ahora, ¿a qué canal se podría ir Tonka una vez al tanto de la generosa equivocación de Canal 13?
A TVN no creo por los temas legales que aún debe dilucidar la justicia con respecto a ella.
A Chilevisión tampoco porque en esa estación se han especializado últimamente en dilapidar capital humano femenino de primera en materia de animación. Los casos más recientes, Carola de Moras y Millaray Viera.
Ahora es cuando, Mega.


