Matías Walker recuerda la historia personal que lo llevó a impulsar la ley de Derecho al Olvido Oncológico
La nueva norma anula cualquier cláusula establecida en contratos que establezca discriminaciones hacia personas que hayan tenido cáncer.
El 2018 está marcado en el calendario del senador Matías Walker (Demócratas) como un año especialmente duro. Él y su familia recibieron el diagnóstico que su hijo Lucas, de entonces 14 años, padecía un tumor cerebral. Este hecho lo marcó y también todo lo vivido con los diversos tratamientos.
Este golpe de la vida lo motivó para presentar el proyecto de ley de Derecho al Olvido Oncológico, que ya está listo para ser promulgado por el Presidente Gabriel Boric como ley.
El senador recuerda esos momentos: «Me tocó con Manuela, mi mujer, sufrir una dura experiencia con la enfermedad que tuvo mi hijo Lucas. Hace cuatro años le descubrieron un tumor cerebral a mi hijo Lucas que le estaba provocando además una hidrocefalia. Gracias a Dios pudimos detectarlo a tiempo y tuvo un tratamiento de quimioterapia, de radioterapia; tuvieron que colocarle una válvula. Ahora está bien y sus resultados han salido muy bien».
¿Cómo surgió su autoría en este proyecto de ley?
«A raíz de la experiencia que vivimos con nuestro hijo Lucas, mi señora me instó a presentar el proyecto de ley para que los pacientes que han sufrido cáncer no tengan que cargar con este estigma para toda la vida».
¿Les solicitaron antecedentes médicos para un trámite?
«Sí, por supuesto, mi señora consultó si podíamos cambiarnos de isapre y le dijeron que en ese caso no podían aceptar a nuestro hijo por el hecho de haber tenido cáncer. Esa es la experiencia que viven miles de pacientes que han tenido cáncer cuando quieren contratar un seguro de desgravamen, crédito hipotecario o contratar un seguro de salud, o de vida. Lo que establece la nueva ley es que se sanciona con la nulidad cualquier cláusula de un contrato que establezca esta discriminación a pacientes que han sufrido un cáncer y lo han superado».
¿Cómo está Lucas ahora?
«Él estudia Derecho, pasó a segundo año de la carrera, está pololeando, está haciendo una vida muy normal, así que eso nos tiene muy contentos. Transcurridos cinco años desde el último tratamiento, él y cualquier paciente que ha padecido un cáncer sin recaída posterior podría beneficiarse de esta ley».
Cuéntenos del proyecto.
«El año pasado presenté este proyecto, que establece que transcurridos cinco años desde el término del tratamiento de un paciente con cáncer, sin recaída posterior, nunca más pueden ser discriminados para contratar un seguro de vida, de salud, ya sea en una isapre o en el sistema público o, por ejemplo, un seguro de desgravamen para contratar un crédito hipotecario. Porque pasaba que a los pacientes con cáncer, aún cuando hubiesen superado el cáncer hace cinco, diez años, seguían siendo discriminados por una isapre, para un seguro de salud, un crédito hipotecario, incluso a veces para contratar un crédito de consumo. A diferencia de lo que ocurría antes, hay vida después del cáncer y los pacientes pueden hacer una vida completamente normal, pueden vivir hasta los 80 años o más incluso, a pesar de haber tenido un cáncer».
¿Qué sanciones establece?
«La sanción es la nulidad y los tribunales de justicia tienen que declarar esa nulidad, pero es de nulidad absoluta de cualquier cláusula que establezca como requisito para la contratación de un seguro, de cualquier contrato, el discriminar por haber padecido un cáncer y, por lo tanto, esas cláusulas no pueden surtir ningún tipo de efecto».
¿Son cláusulas de exclusión, de renuncia a beneficios?
«Exacto, sería nula una cláusula en que un paciente renunciara a alegar la nulidad de un contrato o de una cláusula que discriminara por haber tenido un cáncer. Por lo tanto, no puede tener ningún efecto si se demuestra que han pasado más de cinco años desde el término del tratamiento».
¿Qué pasa con las personas que ya firmaron esas cláusulas?
«Esas cláusulas, a partir de la entrada en vigencia de esta ley son nulas, de nulidad absoluta porque así lo ha declarado la ley y no pueden surtir ningún tipo de efecto ni consecuencia. Creemos que la ley es retroactiva».
El senador Walker vivió un momento no tan gratificante en el Congreso, tras los dichos del diputado Diego Ibáñez (CS) contra su correligionaria, la senadora Ximena Rincón, durante la votación de la reforma previsional. Walker enfatiza: «El diputado Ibáñez no le ha pedido disculpas a la senadora Ximena Rincón y valoro lo que dijo el ministro de Justicia, Luis Cordero, en el sentido de que fueron dichos absolutamente impropios en circunstancias en que nuestro partido permitió la aprobación de la idea de legislar la reforma de pensiones, y el diputado Ibáñez tiene que disculparse. El Frente Amplio y la extrema izquierda, lamentablemente, se alimentan del conflicto y tienen una lógica adversarial de siempre estar buscando enemigos».


