También reveló la existencia de una cuenta bancaria secreta del príncipe Alberto
Claude Palmero fue despedido por, presuntamente, malversar fondos. Nunca tomé un céntimo. No soy ni corrupto ni ladrón, dijo.
En junio de 2023, el príncipe Alberto II de Mónaco echó a dos personas que habían sido fundamentales en su vida. El primero fue Thierry Lacoste, su abogado y amigo de la infancia. Y el segundo, acusado de malversar fondos, fue Claude Palmero, el contador de la casa real por 22 años.
Palmero, furioso, está revelando los secretos de los movimientos de platas en el palacio.
«Nunca tomé un céntimo», dijo Palmero al diario francés «Le Monde». «No soy ni corrupto ni ladrón, cosas improbables de las que hoy me acusa injustamente la familia real, a la que me dediqué durante dos décadas», dijo el ex administrador de los bienes principescos.
Además de la venganza que está ejecutando, Palmero, de 67 años, interpuso una demanda exigiendo el pago de un millón de euros. Entre las revelaciones, sacadas de los libros de contabilidad, se encuentran los hábitos de gasto de la esposa de Alberto, la princesa Charlene, de 46 años. Recibe una asignación anual de alrededor de 1,5 millón de euros. En diciembre de 2019, Palmero afirmó que había gastado «unos 15 millones de euros en los últimos ocho años».
Incluso, en 2010, antes de su matrimonio, Charlene recibió un dineral: 700 mil euros. Palmero registró esto y escribió: «Ojo con no aumentar estas asignaciones en un momento de crisis (económica)». Cuando Charlene quería un catamarán, anotó «evitar» en mayúsculas. Se opuso al monto que iba a costar la renovación de su oficina, casi un millón de euros, y a que gastara una suma similar en el arriendo de dos meses de una villa en Córcega.
El diario «Libération», que también entrevistó a Palmero, narra que éste una vez se alarmó por la cantidad de personal que el palacio empleaba ilegalmente: había niñeras filipinas que habían entrado a Mónaco con visas de turista o pasaportes falsos. Y como dato, la cocinera personal de Charlene recibía un pago de 300 euros al día.
«Le Monde» informó de la existencia de «fondos especiales» que asignaban hasta 600.000 euros al año para «misiones secretas» y «actividades paralelas», como pagar un anticipo a un oficial de policía por «información útil» y «recuperar fotografías comprometedoras».
«Libération» contó que Albert tenía una cuenta bancaria en el BNP denominada AG (para Albert Grimaldi), lo que le permitía transferir dinero a las ex novias y a sus hijos sin el conocimiento de Charlene.
En una declaración a «Le Monde», el príncipe Alberto dijo que las acciones de Palmero «muestran su verdadera naturaleza y el poco respeto… que tiene por la familia y el principado… Sus deberes le imponían una discreción absoluta, que ha violado».


