Solicita que el tribunal aplique una multa de $1.568.285.535
Según el organismo, la empresa intentó tres veces ingresar alhajas escondidas al país.
El Primer Juzgado de Garantía de Santiago declaró admisible una querella presentada por el Servicio Nacional de Aduanas en contra de la empresa Goldcenter Limitada, representada legalmente por la gemóloga e ingeniera comercial Denise Konsens Camposano, por el delito de contrabando.
Según la querella, mientras los funcionarios aduaneros revisaban la mercancía importada vía aérea por Goldcenter, notaron que las joyas de plata, oro y platino que había declarado la empresa estaban subvaloradas en varios millones de pesos. Además, en las cajas examinadas -aseguran- había un montón de alhajas de los mismos metales, algunas con piedras preciosas, no declarados.
«La citada empresa realizó tres operaciones de ingreso con mercancías no declaradas y subvaloradas, de joyas de platino, oro y plata y placas de platino. El valor determinado por Aduana de estas especies fue de $313.657.107 y los tributos dejados de percibir ascienden a $276.403.532», detalla Rodrigo Díaz, director regional de Aduana Metropolitana.
Aduanas solicita en la querella una sanción penal en contra de la representante legal de Goldcenter y de quienes resulten responsables, además del pago de una multa por $1.568.285.535, equivalente a cinco veces el valor de las joyas. «Recopilamos antecedentes que fueron trabajados por la Unidad de Análisis de Riesgo de la Aduana Metropolitana, que reúne información sobre contrabando de metales preciosos y joyas provenientes de China. Ellos comenzaron a investigar a empresas del rubro de las joyas en Chile, seleccionando a la empresa Goldcenter para que fuera investigada», agrega Díaz.
Tres veces en lo mismo
La primera caja sospechosa fue revisada el 27 de abril del año pasado. Según la querella, el peso documentado era de 1,9 kilos. Mientras un funcionario inspeccionaba el contenido notó que debajo de las joyas declaradas había un envoltorio de plástico que contenía tres placas de platino con un peso extra de 1,3 kilos. Al notar las alhajas ocultas, el fiscalizador buscó en internet los valores referenciales de las joyas encontradas. «Detectó que las mercancías fueron declaradas a un menor valor de lo que realmente pudieron costar», detalla la querella que especifica que el valor aduanero de las joyas, piedras preciosas y barras de platino es de $97.590.246, por lo que el Fisco dejó de recibir $40.148.627 en tributos.
El 23 de mayo ocurrió lo mismo, asegura el organismo, pero con una caja que pesaba supuestamente 1,02 kilos y en la que venían joyas de oro y platino, algunas con piedras preciosas. Al revisar la factura, el funcionario notó que el documento no cumplía con las especificaciones formales de una factura comercial y solo mencionaba la importación de colgantes y no de las joyas de oro que venían en la caja. El valor aduanero de las alhajas, según la querella, es de $62.799.362, equivalente a tributos por $22.852.848 que dejó de recibir el Fisco.
La tercera caja extraña fue revisada el 15 de julio pasado y su peso declarado era de 0,25 kilos. En su interior había quince anillos de platino y tres de oro, todos con piedras preciosas, y 16 bolsas que contenían otras 788 piedras preciosas. Al igual que con las otras cajas, indica la querella, el valor declarado era inferior al que pudieron costar y en la caja no había 18 anillos, sino que 19. Además, la funcionaria detectó que la factura no estaba firmada, no tenía timbre ni forma de pago. El valor aduanero de las joyas, según la querella, es de $62.799.362 y los tributos que dejó de percibir el Fisco equivalen a $22.851.848.
En la querella Aduanas aclara que Denise Konsens Camposano, quien no respondió a las consultas por este caso, ha ejecutado una conducta que se enmarca «en el delito de contrabando reiterado» porque «ha intentado evadir el pago de los tributos que pudieren corresponderle, declarando mercancías a un menor valor del que realmente cuestan y ha intentado introducir mercancías al territorio nacional no siendo presentadas ante la Aduana».


