El mundialista estuvo en La Cisterna apoyando a Martín, su heredero de 23 años
Moisés Villarroel tenía un motivo especial para regresar al estadio. Después de casi cuatro meses, su hijo Martín volvería a ser titular en Primera, en la visita de La Serena a Palestino en el Municipal de La Cisterna.
«Sin duda que se sufre», reconoce el mundialista chileno y multicampeón con Colo Colo y Wanderers. Martín tuvo que marcar al peligroso Jonathan Benítez, quien terminó expulsado.
«Creo que Martín no lo hizo mal, lo hizo bastante bien ante un puntero bien difícil, jodido. Cuando salió de Wanderers, tuvo una lesión de hombro en Cobreloa. Luego en La Serena comenzó jugando y se cortó el ligamento cruzado. Así que esperemos que de aquí en adelante pueda agarrarla y no soltarla más, porque le ha tocado muy duro», reconoce Moisés.
Padre de tres hijos -Martín (23), Cristóbal (18) y Thiago (7)-, Villarroel vive hoy otra faceta de su vida. «Uno lo único que quiere es tenerlos siempre bien de salud. Y que se diviertan, que lo pasen bien».
¿Usted les comenta cómo fue su carrera?
«No, mucha gente les cuenta dónde jugué, pero no soy un padre invasivo. Soy de bajo perfil, ya jugué, ahora es época de otros niños llenos de ilusiones. Tengo el recuerdo de haber jugado un Mundial, que es lo más anhelado de cada jugador».
Le voy a preguntar por otro hijo que tuvo: Arturo Vidal.
«¿Arturito? Nada que decir de él. Lo vimos crecer, se le ayudó bastante. No solo yo. El grupo de jugadores que éramos en Colo Colo sabíamos que tenía un potencial enorme, pero nunca nos imaginamos que llegaría tan lejos. Jugó en los mejores equipos del mundo, fue de los mejores volantes, fue campeón con la Selección».
¿Y qué siente que ahora se le cuestiona?
«El fútbol es así. En todo momento se te cuestiona, para bien o para mal, y él lo entiende así. Es uno de los referentes de Colo Colo y entiende que tiene que echarse la mochila encima, tal vez sin querer. Los referentes tienen que cargar con ese tipo de cosas».
Hay hinchas que le piden que se vaya de Colo Colo.
«Los hinchas son así, pueden opinar lo que quieran. Pero no se pueden olvidar que Arturo le entregó mucho a Colo Colo. Tenemos que ser agradecidos y no malagradecidos cuando su carrera comienza a acortarse en los tiempos, porque cuando tuvo el éxito y la energía, todos vibramos con él. Y ahora que se acaba el tiempo y la energía, al borde de terminar su carrera, empezamos a criticar, a destruir. Son pocos los ídolos que tenemos en el país y a Arturo hay que quererlo y respetarlo por como es dentro de una cancha».
¿Usted le diría que se cuide más? En las declaraciones, en lo de las apuestas?
«Mira, ahora él es grande. Ha pasado por muchos lados, por muchas culturas, ha aprendido, y sabe qué declarar y qué no. Si lo hace, es porque se hace responsable de sus palabras».


