El joven arquero reemplazó a De Paul, que se lesionó el cuádriceps derecho en la derrota 2-0 ante Valladolid
Fernando de Paul será sometido a exámenes para determinar su tiempo de recuperación. Villanueva, campeón con el equipo de proyección albo, podría terminar atajando en el torneo nacional si se concreta el préstamo de Brayan Cortés a Peñarol.
La primera vez siempre es inolvidable y vaya que la recordará Eduardo Villanueva, el joven arquero que tuvo su estreno con los quemantes guantes de Colo Colo en la caída por 2-0 frente al Real Valladolid. Por esas cosas del fútbol, el veinteañero hizo su debut en el profesionalismo en medio del incendio que provocó la lesión de Fernando de Paul justo cuando Brayan Cortés prepara las maletas para irse a préstamo a Peñarol.
La desgracia llegó al minuto 20 del primer tiempo en el match que no tuvo nada de amistoso frente a los hispanos. En el primero de los dos encuentros de lo que se bautizó como «Desafío Centenario», todo iba bien hasta que Tuto chocó con Emiliano Amor y lo sufrió su pierna derecha. Fue tanto el dolor que se quedó largos minutos tendido y con la cara desfigurada. Y si bien pudo acabar a duras penas el primer tiempo, en el complemento el meta se quedó en las duchas con un pronóstico nada alentador.
Aunque faltan los resultados de los exámenes, el cuerpo médico blanco anticipó que De Paul sufrió un golpe en el cuádriceps de la pierna derecha que lo obligó a salir cojeando. De más está decir que la lesión sembró un manto de dudas en el ya complicado panorama de Blanco y Negro, que había dado luz verde para que Brayan Cortés se fuera a préstamo a cambio de que Peñarol de Uruguay se haga cargo del sueldo del iquiqueño, que asciende a $55 millones al mes.
Con De Paul fuera de combate en el Sausalito, Jorge Almirón tiró a los leones a Eduardo Villanueva, en un match donde el golero de 20 años terminó yendo a buscar la pelota al fondo del arco dos veces ante el Valladolid. La primera estocada fue la que más dolió. Con los guantes aún fríos, el canterano salió a cortar un centro y, tras estorbarse con Sebastián Vegas, le dejó la bola servida al brasileño Marcos André para que abriera el marcador al minuto 51. A los 71, en tanto, el del error fue el defensa Daniel Gutiérrez, quien tras perder una pelota provocó que el volante Chuki enfilara solo rumbo al arco y, cuando le salió Villanueva a cortar, le clavó un sombrerito de colección.
Lejos de echarse a morir, Eduardo Villanueva miró el vaso medio lleno de este accidentado debut. «Obviamente estoy muy feliz, muy contento. Es algo que esperaba hace mucho tiempo. No fue como esperaba, por la responsabilidad que tuve en los goles, pero independiente de eso, este es el primer paso para empezar a mejorar, tengo que tomármelo con la paciencia y con la cabeza arriba», lo analizó el portero, que partió probándose en Palestino por temor a que en el Cacique le dieran un portazo.
Sobre el estreno, Eduardo agregó que «antes del partido el profe dijo que iba a hacer algunos cambios. De todas maneras, me tomó por sorpresa. En el momento en que Fernando tuvo una molestia supe que estaba mi oportunidad, me sentía muy preparado».
«Creo que tuve buenas participaciones en el juego con los pies, pero la toma de decisiones en los goles no fue la correcta. Por ahí va. Seguir enfocándome en los entrenamientos, cuando tengamos prácticas de fútbol, entender que debo seguir mejorando en la toma de decisiones para que no vuelvan a ocurrir este tipo de cosas», concluyó Villanueva, quien puede tener otro desafío con la historia quizás antes de lo que espera.
Con la lesión de Fernando de Paul y la partida de Brayan Cortés, si es que el club termina autorizando el préstamo, Jorge Almirón le entregará el arco al juvenil no sólo en el segundo partido con el Valladolid de este sábado en el Monumental. También es posible que deba pararse bajo los tres tubos en la visita a OHiggins, que este domingo hará de local en San Fernando a las 12.30 horas.


