Hannah Hampton fue clave en la Eurocopa 2025
Tiene estrabismo, le dijeron que no podía jugar fútbol y terminó como la mejor jugadora de la final ante España.
A los tres años ya había pasado por tres cirugías. No veía bien, tenía estrabismo y ningún doctor le recomendaba hacer deporte. Servir un vaso de agua sin derramarlo era un desafío. Pero este domingo, en Basilea y ante millones de personas, Hannah Hampton vio lo que nadie más: el penal de Mariona Caldentey, después el de Aitana Bonmatí. Dos atajadas que pusieron a Inglaterra otra vez en lo más alto de Europa.
La final de la Eurocopa Femenina 2025 terminó 1-1 tras 120 minutos, con goles de Mariona Caldentey y Alessia Russo, ambos de cabeza. En la tanda, la arquera del Chelsea volvió a ser la figura. Ya había sido la heroína en semifinales frente a Suecia, cuando tapó dos penales más, con la nariz sangrando. Esta vez, con un papel pegado al brazo con los datos de las lanzadoras españolas, repitió su ritual. Y volvió a acertar.
«Este equipo es simplemente increíble. Nunca nos rendimos. Seguimos adelante y eso es lo que hicimos hoy», dijo después, elegida mejor jugadora del partido. «Cuando Chloe marcó el penal del triunfo, perdí completamente la noción de lo que estaba pasando. Solo pensé: Ya está, hemos ganado», agregó.
Tiene 24 años, ataja penales con un lente para miopía en un ojo y otro para hipermetropía en el otro. Su condición le impide ver con profundidad. «No me lo puedo creer, creo que tardaré un tiempo en asimilarlo», repitió, aún con la adrenalina de la noche. Lo suyo no tiene lógica médica. Pero sí tiene sentido en el fútbol.
Hace un par de años era suplente. Hoy está en la lista de candidatas al premio de Personalidad Deportiva del Año en Inglaterra. «Hemos demostrado que somos capaces de remontar cuando nos marcan un gol. Tenemos garra», dijo, con una mezcla de euforia y desahogo.
En la definición, Inglaterra se impuso 3-1.


