Fue un golpe durísimo, explica el cantante
Mientras se bajaba de la camioneta, se desequilibró con un tope de cemento y aterrizó con la cabeza en el pavimento. Salió mucha sangre, cuenta mientras es cuidado por su novia, Yamila Reyna.
Un trámite cotidiano dio un giro inesperado para Américo, quien vivió un angustiante momento. Mientras descendía del vehículo en que se trasladaba como copiloto a un costado del Teatro Municipal de Las Condes, el artista pisó uno de los topes de cemento instalados en la vereda y cayó de frente, golpeándose brutalmente la cabeza. El accidente, descrito por él mismo como «fortuito» y «lamentable», lo dejó con una herida sangrante que requirió atención inmediata en una clínica.
Afortunadamente, y pese a lo impactante del momento, el intérprete se encuentra fuera de peligro y ya se prepara para su regreso a los escenarios.
«Fue un golpe durísimo. Afortunadamente estaba con mi hermano, quien reaccionó muy bien haciendo presión en la herida, porque fue el golpe de lleno en la cabeza. No supimos hasta que llegamos a la clínica qué daño había. Eso me angustiaba muchísimo. Afortunadamente nunca perdí la conciencia. Salió mucha sangre», relata el cantante.
¿Cómo está ahora?
«Dentro de la posibilidad de golpes o de cortes, ya sean grandes, profundos, punzantes y todo, esto fue de los menos complicados. Gracias a Dios estoy mejor. Hoy (domingo) fui temprano a control y a curaciones, así que me encontraron bastante bien. El médico me autorizó para hacer mi actividad. El próximo viernes ya sacan los puntos, que fueron bastantes».
Yamila Reyna, su pareja, se enteró mientras estaba en plenas grabaciones de «Top Chef VIP» (CHV) y, pese a que la llamó él mismo para no asustarla, la comediante argentina sólo quería correr a verlo.
«La verdad es que fue un susto grande que nos dimos todos, porque el accidente no fue menor, podría haber sido trágico. Me preocupé un montón, sobre todo porque estaba perdiendo mucha sangre. Escuché a su hermana muy nerviosa y supe que era grave, entonces quería salir corriendo. Hablé con la producción, que se portaron súper bien, y acomodaron las cosas para que pudiera escaparme en medio de la grabación para ir a verlo. Estuve de enfermera todo el fin de semana», dice la trasandina.
¿Lo regalonearon harto, Américo?
«A Yamila quiero agradecerle que, a pesar de estar súper ocupada con lo del programa, este fin de semana me acompañó para cuidarme, como el resto de mi familia. Compartimos un día súper lindo, me sentí súper atendido y súper querido».
¿Cómo se portó el paciente, Yamila?
«Lo requetecontra regaloneé, pero él es muy fortachón, así que le cuesta que lo cuiden. Le gusta cuidar a los demás y no se deja cuidar mucho. Así que lo tuve que obligar un poco a que descansara. Le dije que estos remezones también son señales de que tiene que parar un poco, porque él es una persona que no para de trabajar. Nunca. Trabaja de lunes a lunes, así que lo tuve obligado descansando en la casa, cosa que le vino muy bien».
¿Le preocupa que Américo ya esté de vuelta en el trabajo?
«Fue un susto gigante que nos dio a todos, pero por suerte es muy cabeza dura, jajajá. Estoy sorprendida. ¡Tiene una fortaleza ese hombre! Es muy fuerte de cabeza y está bárbaro, como si no le hubiese pasado nada. Estamos todos medio urgidos pidiéndole que el show no lo haga como lo hace siempre, que baila muchísimo y salta».


