Catalina Silva cuenta que los 25 capítulos de dos minutos se grabaron en una semana
Tienes que enganchar rápidamente al público, explica la actriz.
En los tiempos actuales, donde un video de un minuto es «largo», la nueva teleserie de Canal 13 cae justo. Son 25 capítulos, de dos minutos cada uno, y está hecha en formato vertical, para verla en el teléfono, sin tener que voltearlo, y a través de redes sociales. Claro que ese formato, ultra concentrado, también implica otra cosa: la trama es mucho más intensa y la protagonista, la actriz y periodista Catalina Silva, tiene que pasar de una emoción a otra a la velocidad de la luz.
Después de estar en las teleseries «Verdades ocultas» y «Generación 98», Silva protagoniza «Mi boda es una trampa», donde encarna a Magdalena Grajales, una joven que justo en el momento que se va a casar vive el regreso de un antiguo amor. «El lenguaje es mucho más melodramático en el tema actoral y en la trama. Mucho más intenso que una teleserie normal, porque tienes que enganchar rápidamente al público, entonces pasan muchas más cosas en un capítulo», cuenta la actriz.
Una escena dramática en una teleserie dura dos minutos, acá un capítulo dura eso.
«Claro, es un desafío en todo sentido, porque tienes que cambiar de emoción rápido, de la rabia a la pena, a la angustia, a la felicidad o al amor».
¿Llora mucho?
«Caleta. En el guión está todo más reducido, pasa todo más rápido, pero igual había un arco dramático para llegar a la emoción. Es más intenso, pero existe».
Y debía llorar rápido.
«Trataba, antes de la escena, de prepararme mentalmente, pero no se me hizo difícil, yo también tenía miedo por las distintas emociones a las que había que llegar en tan poco tiempo».
¿Se adaptó fácil de la teleserie normal a este formato?
«El lenguaje me hacía un poco de ruido, los actores tenemos prejuicio con el melodrama, pero hay que llegar a jugar y es el lenguaje que se usa en este tipo de teleseries. Un video plano uno se lo salta, pero algo que tiene mucha más energía te engancha más rápido».
¿Es como una teleserie venezolana concentrada?
«La idea es que se vea en otros países entonces el lenguaje es menos chileno, no exageradamente neutro o venezolano, pero sin tanto chilenismo, para que la puedan ver en otros países. Eso venía marcado en el guión».
¿Son puros primeros planos?
«No, hay que adaptar la escenografía y los planos por el hecho que es vertical, pero de lo que vi, porque yo estaba al otro lado, hay planos generales, por ejemplo, escenas arriba de un caballo».
¿La grabaron con cámaras o con celulares?
«Con cámaras, eran varias cámaras. Era una producción grande, obviamente más reducida que una teleserie normal, pero igual grande».
¿Cuánto tardaron en grabarla?
«Fue un mes en el proceso entero: el casting, que me avisaron, la prueba de vestuario, lectura de guión y las grabaciones fueron en un semana, todo muy veloz, pero grabábamos todo el día».
«Mi boda es una trampa» se emitirá en fecha por definir por las plataformas digitales y redes sociales de Canal 13.


