La U venció 3-0 a Colo Colo y se quedó con el duelo entre los campeones de 2024
El mediapunta azul marcó el 3-0 y acertó el 90 por ciento de sus pases en el tercio final de la cancha.
Camino a cumplir 22 años, Lucas Assadi juega con un cronómetro distinto del resto, un reloj donde el tiempo corre más lento y le permite pensar y ejecutar varias jugadas con el balón en el tiempo en que otros jugadores solo pueden correr y estrellarse.
Así como los dibujos animados de los Supercampeones, que se demoraban varios capítulos en armar una jugada y finiquitar un gol, todo en Assadi es cuadro a cuadro. El mundo gira a toda velocidad, pero el mediapunta de Universidad de Chile es el amo del tiempo y del espacio.
Con esa ventaja, era imposible que la final de la Supercopa ante Colo Colo no quedara en sus manos. El segundo título de su carrera profesional después de la Copa Chile 2024. Se ubicó como extremo mentiroso en la banda de Mauricio Isla, pero fue a la zona media a crear y siempre recibió con libertad para pensar.
El mejor ejemplo fue la jugada del tercer gol al minuto 50 del partido disputado en el estadio Santa Laura, donde encarnó tres roles y liquidó el marcador de la final.
Armó la jugada con el balón pegado al botín, le pidió la pared con Nicolás Guerra, pero el delantero tocó con Matías Sepúlveda y cayó en la refriega. Assadi ocupó su posición, recibió en solitario a espaldas de Vicente Pizarro, levantó la vista, vio que el asistente Miguel Rocha no levantó la bandera, y antes de que llegaran Emiliano Amor y Daniel Gutiérrez, ubicó la pelota en el segundo palo de Fernando de Paul. Pareció tan fácil.
Assadi fue un festival total, en el lugar donde se ven los bravos. Completó 18 de 20 pases en el tercio final de la cancha (90 por ciento, el mejor registro de la jornada), y además de anotar un gol, remató dos veces y dos al arco, encaró dos veces y las dos con éxito y recuperó siete balones. Todo en 80 minutos, cuando fue reemplazado por Leandro Miguel Fernández.
«Sí, sí. Me siento bien, me siento feliz. También la confianza de mis compañeros, del profe, el apoyo de mi familia es súper importante. Así que muy contento», reflexionó en la transmisión oficial minutos después del pitazo final, cuando ya había recibido los abrazos de todos y parecía estar recuperado para jugar otro partido.
Y así como hace un mes se fue del Monumental con derrota ante el Cacique, esa vez con un expulsado, azul, ahora se dieron vuelta los papeles. «Al principio fue un poco trabado, creo yo, pero de a poco fuimos fluyendo más y se nos fue dando el juego que nosotros hacemos, que es tocar y tratar de llegar al arco con mucha gente. Una expulsión a este nivel es muy complicada, ahora fue al revés, pero fue un lindo partido».
Con la misma simpleza de su juego, Assadi también aprovechó de saludar a los rivales con esos ojos sin malicia que alguna vez vimos en jovencitos como Matías Fernández o Alexis Sánchez: «Felicidades también a Colo Colo, que salió campeón del torneo (Nacional) y por algo estábamos jugando los dos acá».
¿Qué viene ahora? Los hinchas universitarios esperan que el Ninja Azul repita su faena en Copa Sudamericana, el jueves ante Alianza Lima en Perú. Es el goleador de la U en este certamen, con cuatro goles en tres partidos y medio -sin consideramos el juego cancelado ante Independientey ahora buscará meter al equipo en semifinales.
¿Este título? «Siempre es importante, más contra un clásico rival. Pero no se puede celebrar mucho. Mañana tenemos que entrenar y prepararnos para el jueves. Será un partido muy difícil allá», completó Assadi.


