La exintegrante de Yingo lleva cerca de 10 años en Europa
Me costó mucho tomar la decisión para ser honesta. Yo vengo pensando esto hace muchos meses atrás y estuve incluso a punto de decir que no, porque no quería dejarla sola, dice respecto a la distancia que tendrá con su hija.
Natalia Rodríguez (38), conocida popularmente como Arenita, vive actualmente en Dinamarca junto a su esposo, Jens Bach, y su hija Luisa. Sin embargo, en las próximas semanas tomará sus maletas para volver a la TV y ser parte del nuevo reality de Mega, «El Internado», un formato que no ha explorado. «La Natalia a los 20 años siempre quiso estar en un reality y creo que voy a darme esa oportunidad, también para volver a conectarme con la audiencia y mostrar la evolución que he tenido y cómo soy actualmente», cuenta respecto a sus motivaciones.
Este desafío tiene un componente especial, ya que Arenita deberá dejar en Europa a su familia y aún no ha dimensionado cómo le afectará. «Espero poder mentalizarme y entender que esto es solamente algo momentáneo, que mi esposo y mi hija van a estar bien, que también van a estar con el apoyo de mi familia danesa y, por suerte, cuento con el apoyo de todos. Y espero también cuando esta experiencia termine, algún día cuando mi hija crezca, yo poder contarle que me fui a un reality, que fui a perseguir mis sueños y también dándole el ejemplo a ella para que el día de mañana, si tiene oportunidades de hacer algo que quiere, vaya y persiga los sueños, aunque tenga miedo».
¿Le costó tomar la decisión?
«Me costó mucho tomar la decisión para ser honesta. Yo vengo pensando esto hace muchos meses atrás y estuve incluso a punto de decir que no, porque no quería dejarla sola. Pero bueno, ahí mi esposo me motivó porque fue una decisión en conjunto, y me dijo que él iba a tomar la responsabilidad, que la iba a cuidar, que todo iba a estar bien, y que, si yo no hacía este desafío personal, probablemente me iba a estar preguntando por el resto de mi vida cómo hubiera sido si lo hubiera hecho».
¿Se reconcilió con la joven Arenita?
«Durante varios años, hartos años, que no quise saber nada de Arenita. Me avergonzaba mucho ver videos que me mandaban, cosas de Instagram, publicaciones, memes, todo eso. Era duro para mí como verme sufriendo, llorando en público, siendo como humillada y estar expuesta también a tan corta edad. Pero bueno, quise olvidarme de ella harto tiempo, como si en verdad nunca hubiera existido».
¿Qué cambió?
«De a poco, en verdad, con el tiempo, después de harta terapia también, introspección, después de haberme venido a vivir acá, a vivir tan lejos, mirarme desde otra parte del mundo también, he podido mirarme más con compasión. Y entendí que sin la Arenita no sería la persona que soy ahora, no estaría donde estoy. La Arenita me ha dado mucho, a pesar de todo».


