Está en Shrewsbury junto a su marido, hijos y el perrito Kit
Mientras buscan una vivienda, reconoce que ella es la más preocupada por mantener el orden y que su hijo mayor no quiere moverse a otro lugar.
Con el arribo de su perrito Kit, que llegó esta semana a Shrewsbury, Inglaterra, se puede decir que la familia de Valeria Ortega ya está completa en su nuevo hogar.
Hace unas tres semanas que la comunicadora, su marido y sus dos hijos se fueron a vivir a dicha localidad, pues sus suegros viven allá. El motivo inicial para la mudanza fue el trabajo de su esposo, Jonathan Lawn, pero la pareja siempre tuvo ganas de vivir fuera de Chile.
De momento, y hasta algunos meses más, Valeria y los suyos están instalados en la casa de sus suegros. Ellos tienen alrededor de 65 años y viven cerca de parques y un lago con patos, ideal para sus niños y también para el perrito Kit. Además, tanto Oliver como Sienna ya están asistiendo al colegio y jardín, respectivamente.
Sobre el momento del arribo a Inglaterra, la periodista reconoce que «estábamos ansiosos y rápidamente nos sentimos a gusto porque es un lugar familiar para nosotros. Ya hemos estado muchas veces acá. Lo bueno es que los niños tuvieron una especie de break (descanso) antes de retomar sus clases, entonces conocieron parques, jugaron, fue una pequeña vacación».
¿Cómo ha sido estar viviendo con sus suegros?
«Mira, los niños están felices. De hecho, Oli me escuchó hablar el otro día sobre que estamos buscando casa para vivir y él, súper enojado, me dijo: ¿Por qué nos quieres llevar a otra casa? Quiero vivir con mis abuelos. Y le explico que esta es la casa de los abuelos y que tenemos que dejar ordenado y limpio. Por Instagram me preguntaron si mis suegros están muy estresados por el desorden, porque claro, hay cuatro personas más y un perro. Yo estoy constantemente limpiando y ordenando y mis suegros, nada. Ellos son muy relajados, no se preocupan para nada por el desorden. Así que ha sido súper bueno y ellos realmente están muy felices de que estemos acá».
¿Ha sumado alguna actividad a su rutina?
«Sí, he hecho cosas nuevas, muy entretenidas. Por ejemplo, nunca había ido a un remate de joyas y lo encontré demasiado entretenido. Me compré dos joyas hermosas, un colgante y un anillo, a un precio botado. Y es muy, muy interesante ver cómo funciona una subasta por teléfono y también en la web. Es heavy, te juro que quedé impactada. Supongo que en Chile también hay, pero yo no estaba metida en ese circuito y estoy empezando a interesarme».
Además, ya están buscando casa.
«Claro, en general trato de hacer todas mis cosas en la mañana y voy agendando con los corredores. Hay hartas cosas que coordinar al momento de elegir una casa, que es el barrio, cercanía con el colegio, etc. Y la impresión que me he llevado de la gente es que son los más amorosos que hay. Además, lo que más agradezco de esta ciudad, que técnicamente no es una ciudad porque no tiene catedral, como dato al margen, es la tranquilidad. Años atrás, mi sueño era vivir en Londres, pero era otra etapa de mi vida. Hoy no porque me parece mucho, es agotador, es una ciudad grande y no sé si estoy en ese mood (ánimo). Ahora estoy buscando tranquilidad para los niños y seguridad. Estoy en otro mood y un lugar como Shrewsbury es, por lejos, el lugar que más se adapta a las necesidades de ahora».


