Hablan los creadores de la máquina que cocina 80 anticuchos a la vez

Fecha:

Funciona con un motor a electricidad y fue fabricada en Pudahuel

Seguramente lo ha visto en TikTok o en alguna red social. ¿La máquina del anticucho infinito? ¿Se inventó por fin el movimiento perpetuo para cocinar carne al palo? Pues no, pero sí se trata de una innovación fabricada en Chile que ya revolucionó las ramadas.

«Fue un éxito rotundo», dice con orgullo Wladimir Alfaro, fondero de 46 años que lleva casi dos décadas en El Rinconcito de Doña Florinda. En su local, instalado en las ramadas de Calama, debutó este septiembre el apodado por las redes como «Anticuchoneitor 3000», una máquina giratoria que atrajo a curiosos y hambrientos desde el primer día.

Los clientes no daban crédito cuando veían la rueda metálica cargada de carne que daba vueltas sobre las brasas.

«La gente se impresionó, fue wow, algo diferente», relata Alfaro, quien vendió anticuchos de lomo liso a $10.000 cada uno.

Cada estructura podía cocinar hasta 80, de una sola vez, en un tiempo de entre 40 y 50 minutos.

«Se llenaban las dos máquinas, era anticucho tras anticucho. Yo quedé feliz, esto lo hicimos por el público», dice Alfaro.

En su ramada, él mismo operaba el mecanismo.

El Forjador

La idea nació cuando Alfaro vio un modelo similar fuera de Chile. Convencido de que podía funcionar en su negocio, contactó a Leonardo Murillo, un acerero radicado en Pudahuel y dueño de la pyme Steel Work (@steelwork.mundodelacero en Tik Tok).

«Wladimir me mostró un prototipo muy artesanal. Yo lo llevé a otro nivel y diseñé esta máquina en tres días, con un día más de pruebas», explica Murillo, quien trabaja con acero inoxidable de calidad 304, el exigido por la Seremi de Salud.

El resultado fue un equipo con cuatro platos para 20 anticuchos cada uno, que funciona por electricidad, con brasero regulable. Mediante un sistema de engranajes, cadena y un motor reductor se ajusta la velocidad para evitar que la carne se queme o quede cruda.

«Durante las pruebas vimos que si va muy lento, se arrebataban; si iba más rápido, se quemaban. Le dimos el punto exacto», asegura Murillo, quien ya despachó varias unidades a La Serena, Cañete y Puente Alto, cada una por $1.560.000.

En redes sociales, los videos del invento se multiplicaron y desataron la curiosidad de miles de usuarios.

«Ahora todos me llaman, el teléfono no ha parado», confiesa Murillo entre risas, tras la viralización de su producto.

«Voy a seguir mejorándola, tengo ideas en mente que le puedo agregar a la máquina nueva. Vamos a ver qué sale para el año que viene», anticipa el acerero.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...