Entró a la Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
El reconocimiento es por el cuidado, planificación y monitoreo de su riqueza natural.
El Parque Nacional Cerro Castillo, en la Región de Aysén, se convirtió en la primera área protegida de Chile en ser incorporada a la Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Se trata de un reconocimiento internacional que mide el cumplimiento de exigentes estándares en gestión, gobernanza y resultados de conservación. Cerro Castillo fue declarado reserva nacional en 1970 y en 2018 pasó a la categoría de parque nacional, lo que reforzó su nivel de protección frente a actividades de explotación.
Siberia Salgado, máster en Ecología Terrestre y Gestión de la Biodiversidad de la Universitat Autònoma de Barcelona, detalla la exigencia del proceso. «El Parque Cerro Castillo fue el primero en alcanzar la meta de cumplir los 50 indicadores de desarrollo que plantea la UICN», dice. «Cada área certificada por la Lista Verde demuestra que el parque ha sido gestionado con respeto y participación justa de las comunidades locales y pueblos indígenas. Que tiene una planificación estratégica que asegura la conservación del lugar, tanto de animales, plantas y servicios ecosistémicos. Que se realiza un monitoreo y seguimiento constante del estado de conservación de sus valores ambientales, culturales, biológicos», detalla Salgado, que ha participado en investigación para el Dipartimento Territorio e Sistemi Agro-Forestali de la Università degli Studi di Padova y en el Parque Natural de Collserola, en Barcelona.
La investigadora también destaca la presencia de especies nativas en el parque. «Hay huemules, guanacos, zorros colorados y coigüe de Magallanes», detalla.
Bárbara Larraín, ingeniera en recursos naturales renovables, doctora en Ecología por la Universidad Nacional Autónoma de México, califica el reconocimiento como un momento clave. «Representa un hito científico e histórico en la conservación para Chile. Confirma que nuestro país puede gestionar sus áreas protegidas bajo los más altos estándares globales en gobernanza, transparencia y participación comunitaria», afirma Larraín, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad.
Desde su perspectiva, el caso de Cerro Castillo reafirma que la declaración de parques debe ir acompañada de gestión real. «La conservación en Chile no puede limitarse a declarar parques en el papel, sino que debe garantizar resultados concretos en protección de biodiversidad, resiliencia ecosistémica y participación social».


