El Huaso se emocionó al recordar cómo le salvó la vida a Patricio Toledo
El ex zaguero de la UC le aplicó la maniobra de reanimación en la cancha a su amigo: Tenía miedo de fracturarle el esternón, dijo en el matinal Contigo en la mañana.
Cristián Álvarez recuerda que hace muchos años, cuando aún trabajaba en Universidad Católica, les hicieron una clase de reanimación. Fue sólo una y nada tan exhaustivo. Pero jamás pensó que eso iba a ser clave en la maniobra que el domingo le practicó a Patricio Toledo, la que según varios médicos marcó la diferencia entre la vida y la muerte. ‘Yo tengo algo y es que no me puedo quedar callado. Eso es muy bueno, pero también es muy malo. Hay veces en que no debería meterme en cosas peligrosas. Ahora vi esta situación, lo que estaba pasando, y me fue imposible no reaccionar, no ayudar', recordó el ex defensor cruzado aún en shock.
Lo que el Huaso efectuó por inercia fue el típico masaje sobre el pecho, que muchas veces se ve en las películas. Se trató de un acto casi reflejo con un amigo al que él había invitado para jugar este partido de despedida. ‘A mí me llegó muy de cerca, porque trabajo todos los lunes con Pato y yo fui el que lo invité personalmente. Él se emocionó y me dijo que se iba a retirar también con nosotros, porque nunca había podido hacer un partido de despedida', relató Álvarez en el matinal de CHV ‘Contigo en la mañana'.
‘Y con lo que pasó. la verdad me sentía en ese momento muy culpable. Estaba el hijo, estaba la hija, y me sentía muy culpable, decía ‘esto es culpa mía», agregó el ex zaguero de la UC, que recordó el momento en que se tiró al suelo y sin pensarlo comenzó a apretar el pecho de Toledo. ‘La verdad es que lo hice con la mayor de mis fuerzas, tenía hasta miedo de facturarle el esternón, porque era muy fuerte lo que le hacía, pero daba lo mismo. Los protocolos dicen que 30 veces lo tienes que hacer, y después un poco de aire por la boca, pero nos daba lo mismo. Lo teníamos que salvar y al final creo que eso también ayudó para que Patricio reaccionara un poco en ese momento, aunque después se nos fue de nuevo', narró con la voz entrecortada.
Álvarez también contó que ‘soñé con el Pato y desperté pensando en el Pato. Desperté pensando que tengo que ir a verlo, que tengo que hablar con la familia y ver cómo podemos ayudar al Pato'. Mientras que en un plano más espiritual confesó que luego de conversarlo con otros ex jugadores de la UC concordó en que ‘el Mumo (Raimundo Tupper) también estaba invitado a esta despedida y estábamos todos juntos, entonces no íbamos a dejar caer a un cruzado así como así. El Mumo estuvo presente y todos hicimos fuerza para que esto se pudiera. no sé si solucionar, porque el Pato todavía está complicado, pero por lo menos para salvarle la vida'.


