El arquero Odriozola y el goleador Altamirano metieron a su equipo en la final de la Copa Chile
Los acereros remontaron el 1-0 de la ida conun emotivo 4-2 en Talcahuano que hasta tuvo undramático penal atajado en el último suspiro.
La noche en Talcahuano terminó con risas, abrazos y ojos húmedos. Lionel Altamirano y Rodrigo Odriozola se cruzaron en la zona mixta después del triunfo 4-2 sobre Audax Italiano y protagonizaron la postal más humana de la jornada. «En la semana le pateé diez penales y me atajó uno», dijo el delantero argentino entre carcajadas, señalando al arquero uruguayo que acababa de tapar el penal de Leonardo Valencia en los descuentos. Odriozola sonrió, aún con los guantes puestos, y le devolvió el gesto con un abrazo.
Huachipato había conseguido una remontada épica. Altamirano marcó dos goles, Renzo Malanca y Maximiliano Gutiérrez completaron la cuenta y el equipo de Jaime García selló su paso a la final de la Copa Chile, que entrega un cupo a Libertadores. El argentino fue directo: «La verdad fue sufriendo, es raro que no suframos, pero gracias a Odriozola, que se pasó atajando, nos dio la clasificación. En la semana practicamos mucho, yo le pateaba fuerte y cruzado porque era una de las virtudes de Leo Valencia, y de diez me tapó uno. Pero por suerte, hoy atajó este. Así que súper contento», molestándolo abiertamente.
Entre risas, abrazos de colegas y también amigos, se tiraron flores y luego el arquero uruguayo contó que vivía este momento con mucha emoción. Antes del partido, el cuerpo técnico entregó a cada jugador una carta escrita por sus familias. La suya llegó desde Uruguay, firmada por su esposa y sus hijas. «Me escribieron que el amor de familia todo lo puede y que había que hacerlo valer hoy, y vaya si lo hicimos valer», contó. «Este triunfo tiene un valor doble para mí, por todo el esfuerzo que se hace día a día lejos de ellas».
El DT, Jaime García no se quedó fuera de las bromas. «Fue un partido redondo, pero también con errores que debemos mejorar. Me alegra porque estos jugadores representan lo que soy: equipos que meten, corren y no bajan los brazos», dijo. Y, entre risas, se fue diciendo a Altamirano «que se aterrice y no se agrande».
En esa mezcla de chistes, orgullo y emoción se resumió la jornada. En el CAP, Huachipato no solo ganó una semifinal: también confirmó que sus héroes son amigos, familia y de un humor compartido después de sufrir juntos.


