Exministro de Economía considera que tres meses de espera es demasiado
Me inspiré en mi propia experiencia como ministro, justifica el economista
‘¿Por qué deberíamos esperar hasta el 11 de marzo, casi tres meses, para que asuma las funciones que la ciudadanía le ha encomendado?', se preguntó el exministro de Economía, José Ramón Valente, en una columna en ‘El Mercurio' sobre el tiempo que pasa en que es electo el nuevo presidente o presidenta hasta que toma el mando del país. Propone que asuma el lunes 12 de enero. Y lo fundamenta.
Tres meses
La propuesta de Valente, economista, exministro de Economía, Fomento y Turismo y actual presidente de la consultora Econsult, consiste en acortar el período que transcurre entre la elección del nuevo mandatario o mandataria y el día en que asume el poder. ‘Hoy, en Chile, tenemos prácticamente tres meses de interregno', precisa en relación al tiempo en que un Estado no tiene soberano. ‘El 14 de diciembre se celebrarán las elecciones de segunda vuelta y ese mismo día sabremos quién será el presidente. Sin embargo, de acuerdo a la constitución, no será hasta el 11 de marzo cuando tome el mando. Ese intervalo de tres meses genera muchos costos y dificultades', justifica Valente.
‘El principal problema es que la épica de la elección se diluye con el tiempo. Después de votar, y mientras se espera el 11 de marzo, ocurren las fiestas de fin de año, las vacaciones, y cuando finalmente llega esa fecha, las personas sienten que ya ha pasado mucho tiempo desde la elección. La sensación es que el presidente ya debería estar gobernando', opina. ‘Esto acorta significativamente los plazos para los nuevos presidentes. Y no solo para esta elección, sino para todas las elecciones' plantea.
El verano
Una de las experiencias que lo llevó a plantear esta idea ocurrió en 2018, cuando fue ministro en el gobierno de Sebastián Piñera. ‘Me habría gustado empezar a trabajar antes del 11 de marzo, poder ingresar al ministerio, interactuar con los equipos y avanzar durante el verano. Cuando llegó marzo, el Congreso ya presionaba por resultados, pero yo apenas conocía al equipo y aún me estaba poniendo al tanto de todo. Si los nuevos ministros pudieran comenzar antes de asumir oficialmente, estarían mucho más preparados para enfrentar los desafíos desde el primer día', señala. ‘Por ejemplo, el ministro de Hacienda podría conocer al equipo de la Dirección de Presupuestos (DIPRES) y empezar a trabajar en un ajuste fiscal mucho antes de tomar posesión oficial. Lo mismo sucedería con otros ministerios. Estar dentro del gobierno antes de la toma de mando tiene un beneficio claro: permite a los nuevos ministros comprender mejor la situación y empezar a trabajar con los equipos', añade.
¿En qué países se inspiró específicamente? ¿Tienen un sistema político similar al chileno?
‘Me inspiré en mi propia experiencia como ministro. Pero luego, haciendo una pequeña investigación, me di cuenta de que en Reino Unido el plazo es máximo una semana, que en Bolivia donde las elecciones fueron el domingo pasado es de tres semanas, que en Perú, Colombia y Brasil es aproximadamente un mes constitucional para acortar el plazo de marzo a enero. La mayoría de los países latinoamericanos tienen períodos más cortos.
¿Y ha funcionado?
‘En 1933, en Estados Unidos, durante la crisis económica, se redujo el plazo de toma de mando de tres meses a dos. La enmienda 20 de la Constitución redujo el tiempo de espera desde marzo hasta enero. En los países con regímenes parlamentarios, los períodos son incluso más cortos, de entre un día y una semana, porque el gobierno sigue funcionando mientras cambia solo la cabeza del ejecutivo'.
¿Cree que esta propuesta sería factible, considerando que implicaría un cambio constitucional?
‘En 2021 se hizo un cambio constitucional para modificar las fechas de las elecciones de gobernadores, constituyentes y alcaldes. Ese cambio se logró en solo ocho días con acuerdo político. Por lo tanto, si existe consenso, no habría ningún problema en modificar esta fecha. El mayor obstáculo es que el presidente saliente debería aceptar reducir su período presidencial. Sin embargo, si hay consenso, esto podría hacerse rápidamente. Creo que si se realizara una encuesta, más del 70% o 80% de la ciudadanía estaría a favor de esta propuesta'.
¿Cómo se podría adelantar la conformación del gabinete para la segunda vuelta? ¿Es necesario negociar previamente con los partidos políticos?
‘Hay tiempo de sobra para nombrar el gabinete. Y si faltara alguien se puede nombrar después. A mí el presidente Piñera me llamó a principios de enero para ofrecerme ser ministro de Economía'.
¿Por qué eligió el 12 de enero como fecha específica?
‘Me pareció prudente que haya un mes entre la elección y el momento de asumir, especialmente, considerando que entre las dos fechas está la Pascua y el Año Nuevo'.


