La hermana de la pediatra venezolana que lleva 38 días hospitalizada relata su vida
Ella se estaba especializando en las enfermedades de la sangre, dice Leydy Calderón.
El 18 de septiembre de 2025, pasadas las 16 horas, odalys Calderón, de 36 años, sube al ascensor en el piso nueve. Viste zapatillas rosadas, short negro y una camiseta de colores pasteles que perfectamente podría usar de pijama. Marca el número uno para bajar al primer piso. Ahí la espera el pedido de comida que hizo por una aplicación.
Con las manos en los bolsillos se mira de frente y de costado en el espejo del ascensor. Luego se acomoda el pelo del lado derecho con la mano izquierda, se humedece repetidamente los labios y se pasa la mano con suavidad por el ojo izquierdo. Le sigue un bostezo largo. Vuelve a tocarse el ojo, como si levantara sus pestañas, se da media vuelta y sale del ascensor con las manos en los bolsillos.
Esas son las últimas imágenes que hay de la pediatra venezolana de 36 años, funcionaria del hospital Carlos Cisternas de Calama, quien el 23 de septiembre fue encontrada en su departamento con múltiples golpes en la cabeza y sin signos vitales. Según datos de la investigación que lleva a cabo la Fiscalía de Calama, se presume que la doctora estuvo inconsciente desde esas 18 de septiembre, porque cuando la PDI ingresó a su domicilio, ella yacía con la misma ropa con la que aparece en las imágenes del ascensor. Sus compañeros habían puesto una denuncia por presunta desgracia, luego de que la pediatra estuviera inubicable y faltara a dos turnos sin avisar.
‘Desde que estaba en la escuela primaria odalys se colocó como objetivo de vida estudiar Medicina. Tuvo muchas influencias positivas de sus profesores que la motivaron, para que desde la escuela haya sido muy dedicada e inteligente. Ella pasaba estudiando. Estudiaba mientras los otros compañeros estaban en fiestas o celebraciones, incluso hasta en situaciones tristes como cuando ocurría un velorio. Fue de los primeros lugares en todas sus promociones', cuenta Eyidy Calderón, mientras recorre las calles de Calama para tratar de entender qué le ocurrió a su hermana odalys.
Leydy anda en compañía de su mamá Eyilda Segovia. Ambas llegaron a Chile la madrugada del jueves 16 de octubre desde Venezuela para acompañar a la pediatra, quien lleva 38 días hospitalizada sin despertar.
‘Mi hermana entró a estudiar Medicina en la Universidad de Carabobo, que está a unos 40 minutos de nuestra casa en Venezuela. En seis años se tituló de médico cirujano con un excelente puntaje. Después obtuvo un cupo en la Universidad Central de Venezuela en Caracas. El hospital y la universidad la apoyaron con la residencia para que ella sacara adelante sus estudios de especialidad en Pediatría. Lo hizo con mucho esfuerzo y sin perder el tiempo, porque tal vez mi papá no podría haber traído a las carreras de todos nosotros', relata.
En 2018 odalys emigró a Chile debido a las malas condiciones laborales en su país. ‘Los médicos estaban ganando muy mal y ella tiene muchos objetivos. Cuando llegó a Santiago sacó su equivalencia, el Eunacom, en tiempo récord. Inmediatamente le salió una oferta en Calama y se instaló allá', relata su hermana.
Según el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud, la doctora aprobó el Examen Único Nacional de Conocimientos de Medicina (Eunacom) el 26 de junio de 2018. Dos meses después obtuvo su inscripción.
‘En Calama ha participado en muchas charlas porque ella sabe mucho del Mal de Chagas. Ha atendido casos muy complicados. Quedamos abismados con los comentarios de sus pacientes, porque es muy querida acá. Nos dicen que mi hermana les salvó la vida a sus hijos', cuenta Leydy.
El desafío más reciente de la médico venezolana es la hematología, dice su hermana. ‘Ella se estaba especializando en las enfermedades de la sangre', menciona.
Diario viajero ‘Si algún día me ven caminando cerca del Mediterráneo, escuchando idiomas, conociendo culturas diferentes, siendo libre, dejarme por que allí es donde quiero estar», publicó odalys en uno de los videos que tiene en su cuenta de TikTok, donde comparte su otra pasión: viajar.
‘El año pasado tuve la oportunidad de acompañarla a Europa y de ahí fuimos a Egipto. Ella disfrutaba inmensamente descubrir nuevas culturas. Uno de sus sueños era conocer Egipto y lo cumplió', confidencia Leydy.
Agrega que su hermana es de buenos hábitos. ‘Come muy sano, le gusta ir al gimnasio. Es de muchos amigos, muchos conocidos, sin embargo, es muy reservada en cuanto a compartir. Es la que más apoya a mis padres en manutención y medicinas', describe.
Sin pareja conocida
La pediatra, que fue trasladada al Instituto de Neurocirugía en Santiago, permanece estable, pero aún inconsciente. Hasta el momento la causa de sus graves lesiones es un misterio. La fiscalía investiga diferentes hipótesis, pero aún no se acredita ni se descarta la participación de terceros.
Gonzalo Cornejo, abogado de la familia, cuenta que una parte importante que viene es el informe final de Rodrigo Valdés, perito especializado.
‘Él se apersonó el miércoles en el departamento de odalys para terminar su reporte y evaluar la tesis de que haya habido una inhalación de gases', dice.
¿Y por qué?
‘Ella mantenía algunos bidones de parafina para una estufa. Según declaraciones de la familia, ella tenía la costumbre de mantener la estufa encendida'.
¿Antes no se había periciado el departamento?
‘Se hizo, pero ahora se requiere una pericia más específica respecto de la estufa en particular, del sistema de ventilación, de las ventanas cerradas, etcétera'.
¿Cada vez se aleja más la tesis de participación de terceras personas?
‘No se puede descartar esa opción'.
¿Ella tiene pareja?
‘Hasta donde sabe la familia, ella no estaba en pareja'.
Este fin de semana, la hermana y madre de odalys viajarán a Santiago. Ana María Arriagada, presidenta del Colegio Médico, autorizó la estadía de ambas en un hotel. También se está tramitando un beneficio económico debido a la incapacidad que presenta la doctora, que además de ser empleada pública es colegiada.


