Es a prueba de tontos, asegura Dorca de la Fuente: gana $1.900.000 al mes
La visa WH Alemania es una de las más populares entre jóvenes chilenos que buscan experiencias laborales y culturales en Europa.
La odontóloga Dorca de la Fuente (27) estaba cansada de la vida rutinaria que llevaba en Talca. Trabajaba en una consulta particular, pero su sueño era regresar al sistema público.
‘Me fue imposible entrar, por eso me vi obligada a abrir mi consulta. Si bien tenía un buen sueldo, debía estar pendiente de la agenda de pacientes, de todo. Era muy estresante. Trabajaba de lunes a lunes', recuerda.
Esa vorágine la impulsó a buscar un respiro en el extranjero. Su destino fue Alemania, que ofrece un programa de Working Holiday (WH) fácil de postular y con cupos ilimitados para chilenos cada año. Luego de cumplir el trámite, Dorca aterrizó en junio pasado allá.
A diferencia de otros chilenos que buscan ahorrar con las visas WH, su principal motivación era vivir la experiencia de trabajar en algún ámbito completamente distinto al suyo: ‘Vine con la idea de no generar tanta plata. Hay gente que sólo viene a trabajar'.
A través de la reclutadora Adecco, consiguió empleo como asistente de producción en Porsche. Así, tal cual. ‘Mi rol es ensamblar autos. Me llega una parte, la pongo en una máquina que hace una perforación, la saco y la pongo en otra estación. Ahí sigue la cadena con otra gente. Es a prueba de tontos este trabajo. Me gusta mucho', asegura.
¿Sueldos? Dice que le pagan bien: gana 1.700 euros al mes ($1.900.000 aprox.). ‘Es un poco menos de lo que ganaba en Chile'.
El trabajo no es duro, reconoce: lo que más le pesa es usar zapatos de seguridad y permanecer de pie durante todo el turno. Los horarios son rotativos: mañana de seis a 14 horas, tarde de 14 a 22 horas y noche de 22 a 6 horas. ‘Eso es agotador porque altera el sueño. Te acostumbras a un turno y viene el otro. Me gusta. Trabajo de lunes a viernes y los 15 de cada mes me pagan, algo que no tenía en Chile. Era un sueldo muy inestable: un mes podía ganar $2.000.000 y al otro, $1.000.000. Eso me estresaba mucho', recuerda.
¿Le pidieron saber alemán u otro requisito?
‘Tengo inglés nivel B1 y cero alemán. Pero siempre hay alguien que traduce: trabajo con puros inmigrantes. Sobre los requisitos, los mismos documentos que piden en todas partes: visa y tax ID, que es como el número de impuestos'.
¿Le alcanza para ahorrar?
‘Mi objetivo principal no es ahorrar, pero si alguien quisiera hacerlo, le alcanza bien. Leipzig, la ciudad donde estoy, es económica; Múnich, Stuttgart, Düsseldorf o Frankfurt son ultra caras. La primera semana llegué a Frankfurt y una pieza costaba como 700 euros ($780,00). Acá estoy pagando 390 euros ($435,00) por una pieza grande'.
Mejor saber alemán
Otro chileno con esta visa es el técnico en deporte Jorge Camus, quien se fue por amor -conoció a una alemana en la Patagonia- y ahora vive en Berlín, donde trabaja en el ámbito de los deportes extremos.
‘En Alemania hay muchas oportunidades laborales para jóvenes que quieran trabajar como baristas, bartenders, recepcionistas o en housekeeping, pero es difícil optar a un trabajo profesional si vienes con una Working Holiday', aclara.
Para ejercer en cualquier especialidad, recalca, es mejor manejar alemán o inglés. ‘Ambos idiomas son importantes en este país y te abren las puertas. Yo me vine sin inglés, sin alemán, me vine por amor. En un momento era todo bonito, pero también se me puso difícil.
Actualmente hablo un poco de inglés, pero alemán no hablo nada, y ya siento que me está haciendo falta para poder acceder a los trabajos que quiero, que son mejores'.
Requisitos
La visa Working Holiday Alemania permite a chilenos de 18 a 30 años vivir y trabajar en ese país por hasta un año, con la posibilidad de emplearse hasta seis meses con un mismo empleador y tomar cursos de idioma o formación por igual período; se exige pasaporte vigente, demostrar fondos iniciales, seguro médico con cobertura mínima de $30.000 y pasaje de regreso o fondos equivalentes.
A diferencia de otros convenios, la WH Alemania no tiene cupos fijos: desde su firma en 2014 los cupos han sido ilimitados, lo que significa que se puede postular en cualquier momento del año sin riesgo de que se agoten. Por eso continúa siendo una de las opciones más solicitadas por jóvenes chilenos que buscan experiencias laborales y culturales en Europa.
Recientemente, el gobierno alemán anunció un pequeño ajuste en los requisitos financieros. La cantidad mínima que se debe demostrar en la cuenta corriente pasó de 1.000 euros (aproximadamente $1.120.000) a 1.326 euros (unos $1,5 millones), cambio que busca asegurar que los jóvenes cuenten con recursos suficientes para su estadía.
‘No es una visa difícil de obtener. Si tienes esos fondos demostrables, ya casi estás listo. El resto son trámites básicos: pasaporte, cédula de identidad, seguro médico y pasaje de regreso', detalla Dorca de la Fuente. Desde su perspectiva, es esencial que los postulantes dispongan de recursos al llegar, dado que Alemania tiene un costo de vida relativamente alto. ‘No alcanza con llegar justo', recalca.


