El Gran Museo Egipcio alberga 100 mil obras, con una sección especial para los faraones
El recinto tardó 23 años en completarse y costó la friolera de 1.200 millones de dólares. Abarca siete mil años de historia.
Egipto inauguró este sábado el Gran Museo Egipcio, emplazado a dos kilómetros de las famosísimas Pirámides de Giza. La ciclópea construcción -tiene 48 hectáreas, el doble que el Museo del Louvre- fue planificada el año 2002, en los lejanos tiempos en que el presidente del país era Hosni Mubarak (1981-2011). Pero por diversas razones no había podido ser terminada e inaugurada formalmente. Las razones habían sido varias: las convulsiones por la Primavera Árabe, la pandemia del Covid, y otras tensiones, como el intercambio de ataques entre Israel e Irán el pasado junio.
Pero este sábado, y con el pecho infladísimo, el presidente del país, Abdel Fattah al-Sisi, afirmó en su discurso inaugural que su país es «una de las civilizaciones más antiguas del mundo, que ha inspirado a los pueblos de la tierra». También agradeció a Japón y dio la bienvenida a las 80 delegaciones internacionales que concurrieron al magno evento.
Sus saludos a Japón son especiales porque el recinto pudo ser terminado gracias a dos préstamos otorgados por ese país. En total las obras costaron 1.200 millones de dólares.
Egipto apuesta por convertirse así en un protagonista de clase mundial en arqueología, y en el museo más grande del mundo dedicado en exclusiva a una civilización: desde los orígenes de la antigua cultura egipcia hasta entrado el período grecorromano: en total, unos 7.000 años de historia. Un foco especial está puesto sobre el fulgor de la civilización faraónica: 30 dinastías, cinco mil años.
Miles de años
La colección exhibida es fascinante. Son alrededor de 100 mil las piezas que la constituyen, 20 mil de las cuales jamás habían sido mostradas al público. Superlativa es la exhibición de la Máscara de Tutankamón. Por primera vez, esta será exhibida junto a 5.398 piezas de su ajuar funerario. La Máscara, que ha sido exhibida antes, tiene 10 kilos de oro macizo con incrustaciones de lapislázuli, ágatas y turquesas, y representa a este faraón como el dios Osiris. Está fechada el año 1.323 antes de Cristo.
También sobresale un pabellón independiente exclusivo para la barca solar del faraón Keops, según France 24. Esta es una reliquia de madera de 4.600 años de antigüedad. Hecha de cedro y acacia, tiene 44 metros de longitud y fue hallada en 1954. También destacan la Paleta de Narmer, de casi 5.000 años de antigüedad; la Cabeza del coloso de Akenatón, de 2,4 metros; y la silla de la reina Hetepheres, del año 2.500 antes de Cristo.
Sueldo mínimo
Egipto apostó por la vanguardia con esta obra. Habilitó laboratorios de restauración de última generación. Posee además un diseño sustentable que reduce el uso de energía en un 60% y luce imponentes vistas panorámicas de las pirámides de Giza.
También apostó por una transmisión en vivo a través de Tik Tok, como una manera de captar nuevos públicos.
Las autoridades prevén 15 mil visitantes diarios y cinco millones anuales. Las entradas varían. Un adulto extranjero paga casi 30 dólares. Niños y estudiantes extranjeros: casi 15 dólares. Adultos egipcios: 3,5 dólares. Niños, estudiantes y jubilados egipcios: dos dólares.
Estos precios para los egipcios han suscitado comentarios sobre la desigualdad en el país. Resulta que el sueldo mínimo son 138 dólares mensuales. Es decir, un ticket de entrada equivale a casi un día de salario mínimo.


