El delantero le dio el triunfo 4-3 a la U ante Deportes Limache en el Santa Laura
Es un bullanguero más, dijo el argentino sobre su hijo Ramiro, de nueve años, a quien le dedicó los dos goles. El retoño los celebró junto a un grupo de niños en la tribuna.
Universidad de Chile se fue al descanso cayendo 1-2 ante Deportes Limache en el estadio Santa Laura. Los azules habían descontado por medio de un lanzamiento penal de Charles Aránguiz, y en el complemento lo dieron vuelta con dos goles de Leandro Fernández para el 4-3 definitivo.
Primero, el delantero argentino anotó el 2-2 de cabeza tras un centro de Maximiliano Guerrero, a los 47. Más tarde, casi 10 minutos después de la anotación del 3-2 de Javier Altamirano, Fernández recibió una habilitación de Lucas di Yorio dentro del área y definió como crack para darles la victoria a los azules por segunda vez en una semana, luego de volver a los goles en el partido del pasado miércoles ante Everton.
En el primer gol, el atacante trasandino corrió hacia el acrílico que separa la cancha del sector de la tribuna preferencial para dedicarle el gol a su hijo Ramiro, de nueve años. El retoño celebró feliz la conquista de su papá junto a un grupo de niños que lo acompañaron con el festejo en la tribuna.
Esos mismos chicos, todos de edades y tamaños similares al de Ramiro, esperaron afuera de la zona mixta del estadio Santa Laura para pedirle fotos, saludos, autógrafos y firmas de camiseta al goleador azul y papá de su espontáneo nuevo amigo. «Ramiro siempre está ahí apoyando, es un bullanguero más», dijo Leandro sobre su hijo. «La familia es lo más importante. Siempre celebro con ellos, porque siempre estuvieron conmigo cuando las cosas no salían», añadió, mientras salía de camarines llevando de la mano al retoño.
«¡Lea, Lea, Lea!», le gritaban los niños al pájaro loco azul mientras esperaban que entregara conceptos para los medios de comunicación apostados en la zona mixta afuera de los camarines. «Lea, tírate un paso», continuaban los gritos de los pequeños. Cuando salió, el delantero se tomó varios minutos para tomarse selfies y firmar camisetas a los jóvenes hinchas de la U, de quienes Ramiro se despidió con vehemente alegría. «Ramiro, baila el paso de tu papá», bromearon los peques.
«De mucho antes me encantaba el Lea, me sigue encantando y va a ser el mejor para mí siempre», dijo Gaspar, de 9 años, uno de los niños que esperó a su ídolo en la salida del camarín azul.
El festejo del gol del triunfo de Fernández fue diferente. Esta vez se acercó a la reja de la galería norte y lo celebró con los hinchas. «Siempre lo recalco, el cariño de la gente de la U lo siento siempre, yo y mi familia, y trato de devolverle en la cancha el cariño que ellos me dan», declaró el autor del doblete.
«No soy mucho de cabecear», respondió, por su primer gol, «pero me voy a quedar con el segundo gol, que nos sirvió para los tres puntos. Lo importante es que el equipo tuvo una muestra de carácter importante para dar vuelta el resultado», agregó Lea.
Fernández no fue el único que recibió una muestra de cariño de los hinchas azules. Al finalizar el partido un espontáneo fanático ingresó a la cancha, sin autorización y sin que los guardias se percataran, y se acercó, primero, a Charles Aránguiz. «Te amo», le gritaba al autor del primer gol de los azules. Luego, corrió hasta Maximiliano Guerrero y se colgó de la cintura del puntero derecho de la U para pedirle su camiseta. Pero no le fue bien con su propósito y se tuvo que ir sin regalo y detenido por la seguridad del estadio.
Para más imágenes del triunfo azul se puede ver la galería de fotos en: ( https://tinyurl.com/3e3czdjh ).


