Invertir en una buena foto es de lo que más retorno tiene en esta red, sostiene cazatalentos
Headhunter y fotógrafo revelan secretos de una imagen corporativa que abra puertas.
LinkedIn se ha consolidado como una plataforma clave para la visibilidad profesional. Esta red social laboral funciona como una vitrina digital donde potenciales empleadores pueden revisar la experiencia profesional y académica de los candidatos: dada su masividad, se ha vuelto estratégica para los cazatalentos («headhunters») que buscan especialistas calificados para distintas áreas.
En LinkedIn, más allá de lucir un buen currículum y redes, la foto de perfil cumple un papel determinante. La mayoría de los profesionales que participan en esta red opta por fotografías acordes al contexto corporativo: vestimenta formal, pose profesional e imágenes tomadas en estudio.
Pilar Pereira, socia y gerente comercial de Prime Talent, consultora boutique de reclutamiento y selección de personal, subraya que la foto es lo primero que un tercero observa al entrar a un perfil. «Aunque no define la decisión final, sí influye en si seguimos explorando o no. Una buena foto genera confianza inmediata y ayuda a humanizar el perfil», asegura.
«Lo ideal es que la imagen sea auténtica; es decir, sin poses forzadas ni filtros. También debe ser bien iluminada y en alta resolución. No es obligatorio que sea de estudio, pero sí debe verse profesional. A veces una foto tomada con buena luz natural y un fondo neutro funciona bien», indica.
En cuanto al vestuario, la consultora sugiere vestir como si uno fuera a asistir a una reunión importante del rubro. «Si se trabaja en un entorno más formal, se nota. Si el área es más creativa, también puede reflejarse. Lo importante es que se vea coherente con el tipo de cargo al que se apunta», enfatiza.
Pereira también sugiere que la fotografía ocupe aproximadamente 60% del encuadre de la imagen. «No son recomendables las fotos de cuerpo completo o fotos grupales, con mascotas o con accesorios como lentes de sol», puntualiza. Al tomarse la foto, recomienda esbozar una sonrisa, algo que siempre transmite confianza a quien revisa el perfil: «No es obligatorio, pero sí una expresión que genere cercanía. Lo importante es que nos represente». Otro punto clave es evitar fondos muy llamativos o lugares públicos que distraigan la atención del rostro.
«Si se quiere mejorar la visibilidad, invertir un poco de tiempo en una buena foto es de las cosas que más retorno tiene en LinkedIn. La imagen es la puerta de entrada, pero el titular profesional y las primeras líneas del extracto también son claves. La foto debe atraer, pero el contenido también debe sostener el interés», profundiza.
¿Qué otros aspectos técnicos debería tener esa foto?
«La imagen debe ser idealmente de 400 por 400 pixeles. Lo importante es que no se vea borrosa y que esté en alta definición».
Prefiera lo auténtico
Ignacio Pérez, fundador de la empresa fotográfica Vogg, destaca que la fotografía profesional se diferencia de las simples fotos carnet o selfies. «Los retratos de LinkedIn funcionan mucho mejor cuando muestran contexto. Los fondos neutros sirven en algunos casos, pero en general prefiero locaciones: elementos del trabajo, una sala de reuniones, un barrio o una calle, por ejemplo. Eso ayuda a conectar y a contar quién eres y qué haces, sin perder calidad o profesionalismo», sugiere.
¿Debiera ser en estudio o en exterior?
«Va a depender del objetivo. Siempre parto con una idea creativa simple y desde ahí definimos el lugar. En estudio es fácil controlar la iluminación, por lo que nos podemos concentrar en la actitud; en locación toma un sentido más auténtico y creativo al ocupar el entorno. Lo importante es una pequeña preproducción: revisar vestuario, referencias y el mensaje que queremos transmitir».
¿Una fotografía puede potenciar el perfil de un profesional?
«Un retrato profesional bien hecho abre puertas porque comunica confianza de inmediato. Hace rato que el estándar visual subió. La gente está muy acostumbrada a ver imágenes nítidas y bien iluminadas; la diferencia está en el propósito y la historia que cuentan».
¿Cómo aconseja vestir para la ocasión?
«Que el vestuario represente la profesión u oficio y se vea natural en la industria. Prendas que calcen bien, colores sobrios y pocas distracciones. La clave es verse como uno mismo, en el trabajo y en la mejor versión. De todas maneras, esto lo definimos en la preproducción según la idea creativa y expectativa de cada cliente».
¿Qué piensan de las plataformas con IA? ¿Vale la pena usarlas para mejorar una foto?
«La IA es una herramienta impresionante y cada vez más útil, pero para retratos corporativos todavía queda un poco corta. Lo que buscamos es credibilidad y la gente quiere ver a alguien real. Por el momento, no es difícil darse cuenta cuando una foto de perfil está hecha con IA. Si alguien mira el perfil y se da cuenta, la confianza se debilita rápidamente. Para la marca personal, lo auténtico sigue ganando por lejos».
La empresa Vogg ofrece sesiones fotográficas desde $70.000 la hora. «Ese valor incluye iluminación, dirección de pose y una curaduría básica de las fotos tomadas en la sesión. Si el retrato se hace en oficinas o en otra locación, el precio puede variar por traslados y logística; siempre buscamos que el lugar sume al mensaje del perfil».
«No son recomendables las fotos de cuerpo completo o grupales, con mascotas o lentes de sol», Pilar Pereira


