Allá escasea el personal de la salud: ¿qué otras profesiones buscan?
Parten como auxiliares de enfermería, con un sueldo de 3.200 euros; al homologar su título superan los 4.000 euros.
Salomé Paredes, 28 años, enfermera titulada de la Universidad Santiago, llegó en agosto pasado a Berlín. «Hasta hace un tiempo ni siquiera sabía decir hola en alemán», reconoce riendo.
Ella forma parte de un grupo de 45 enfermeras y enfermeros que viajaron gracias a un programa de empleo. Primero tuvieron clases de alemán en Chile, hasta alcanzar el nivel B1, requisito para obtener la visa de trabajo; después volaron para instalarse en el país europeo. Salomé llegó hasta la unidad de gastroenterología del Hospital Charité.
Allí se encontró con diferencias en el formato laboral. «Se trabaja por turnos, pero a diferencia de Chile -donde hay dos turnos de 12 horas- aquí existen tres turnos al día, cada uno dura ocho horas», aclara.
Pese a que son jornadas más cortas, en Alemania tienen problemas serios para encontrar profesionales de salud.
«Falta muchísima gente, ese es un gran problema que tienen, porque hay tan poquito personal que muchas veces está sobrecargado», advierte. «Alemania está enfrentando el envejecimiento de su población, entonces hay más personas mayores que gente joven para trabajar, y los turnos no son muy atractivos para todos».
Por ahora Salomé está tomando clases de alemán técnico, con miras al examen de homologación de título, que le permitirá quedarse definitivamente en Europa. Por mientras, su pololo, que se encuentra en Chile, está tratando de irse a estudiar a España, para estar más cerca.
«Mi intención es quedarme acá, porque tengo algo que en Chile lamentablemente para nosotros los enfermeros no hay mucho ahora, que es estabilidad laboral», comenta la joven.
Pasaje y estadía
El programa que llevó a Salomé Paredes a Alemania lo gestiona el instituto de idiomas Berlitz, que ahora está en busca de 30 enfermeras o enfermeros para trabajar en residencias de adultos mayores en Berlín.
«Buscan personas con título de Enfermería, con más de dos años de experiencia, preferentemente en cuidados de adultos mayores, y que tengan registro nacional de prestadores de salud», aclara Martina Alessio, coordinadora del programa. La edad tope es de 41 años, para cumplir el monto mínimo de pensión que se exige en Alemania.
Ojo: no es necesario hablar alemán. Los elegidos reciben en Chile un curso de entre 10 a 12 meses en Berlitz, pagado por el empleador, para obtener la visa. Durante ese tiempo también les entregan un pago de 400 euros mensuales.
Una vez terminado el curso les pagan pasaje y estadía. «Comienzan desde el día uno a trabajar, pero no como enfermeros, sino como auxiliares de enfermería, porque todavía tienen que homologar el título», explica la ejecutiva. «Para eso se les da un período de unos nueve meses, en los que se les hace un curso de integración y se les prepara para el examen».
«Cuando llegan parten ganando aproximadamente 3.200 euros, como auxiliares de enfermería. Cuando homologan pasan a ganar cerca de 4.078 euros», detalla.
Postulaciones hasta el 17 de diciembre. Interesados escribir a [email protected]
Viven juntos
Nataly Herrera, de 31 años, es colombiana, pero vivía en Santiago con su esposo e hija chilenos. «Trabajo en la estación de sicosomáticos de un hospital en Berlín, que son pacientes que en Chile son tratados por el área de salud mental o de siquiatría. Patologías como ansiedad, depresión severa, depresión clínica, trastornos de la alimentación», describe.
«Inicialmente tenemos clases presenciales para aprender todo el tema del vocabulario profesional para el área», señala.
Sobre la vida cotidiana, destaca que vive en un mismo edificio con varios de sus colegas que viajaron de Chile. «La mayoría estaba acostumbrada a vivir con su familia, pero llegan acá y están solitos; al menos con mi grupo nos hemos hecho muy amigos y nos apoyamos», asegura, mientras se encuentra a la espera de que su familia se reúna con ella en Berlín.
Falta gente
La página make-it-in-germany.com (https://acortar.link/YyKqzP) es la plataforma oficial del gobierno alemán para trabajadores extranjeros. Ahí explican que para las profesiones con escasez de personal («Mangelberufe» en alemán) se puede optar a la tarjeta azul, un programa de residencia para personas con título universitario o alto nivel de cualificación.
El sitio detalla los trabajos con alta demanda y escasez de personal, que buscan atraer de otros países: ciencia e ingeniería (físicos, meteorólogos, químicos), matemáticos, estadísticos, biólogos, agrónomos, ingenieros industriales, civiles o mecánicos, arquitectos, médicos, enfermeras, odontólogos, veterinarios e informáticos. También profesores y especialistas en pedagogía.


