Una pareja de judíos rusos de 69 y 61 años que llevaban 35 años juntos
Un anciano que estaba al borde de la carretera no huyó, sino que se lanzó directamente hacia el peligro, usando todas sus fuerzas para intentar arrebatarle el arma y luchando hasta la muerte, dijo testigo.
Con el correr de las horas, luego del sanguinario ataque a balazos el domingo contra una muchedumbre en la Bondy Beach, en Sydney, Australia, se han conocido más historias de gente heroica.
Además de Ahmed al Ahmed, el temerario musulmán que desarmó a uno de los terroristas que disparaban contra la gente en la festividad judía de Janucá, se supo este martes del caso de Boris y Sofía Gurman. La pareja aparece en un video en el que se ve cómo Boris, de 69 años, forcejea con el terrorista Sajid Akram. Caen al suelo, Boris le arrebata el arma, apunta a Akram, pero no le dispara. Akram -que había llegado al lugar en un auto sobre cuyo parabrisas delantero yacía desplegada una bandera del Estado Islámico- logra recuperarse y coge una segunda arma y les dispara a Boris y Sofía a quemarropa. Sofía, de 61 años, también había participado del intento de reducir a Akram.
Sofía iba a celebrar su cumpleaños número 62 este miércoles. Y con Boris cumplirían 35 años de casados en enero.
Los Gurman eran judíos rusos de la Unión Soviética y vivieron en Australia durante varias décadas. Su hijo, que reside en el extranjero, estaba de visita cuando ocurrió el ataque, según reveló un amigo de la familia al diario inglés «Daily Mail».
En un comunicado publicado por el diario «Sydney Morning Herald», la familia Gurman expresó: «Estamos desconsolados por la pérdida de Boris y Sofía Gurman. Hemos tenido conocimiento de imágenes que muestran a Boris, con Sofía a su lado, intentando valientemente desarmar a un atacante para proteger a los demás. Esto resume quiénes eran Boris y Sofía: personas que, de forma instintiva y desinteresada, intentaban ayudar a los demás».
«Si bien nada puede aliviar el dolor de perder a Boris y Sofía, sentimos un tremendo orgullo por su valentía y altruismo», agregó la familia.
La Junta de Diputados Judíos de Nueva Gales del Sur declaró: «Boris era un mecánico jubilado, conocido por su generosidad, su fuerza serena y su disposición a ayudar a quien lo necesitara. Sofía trabajaba en Australia Post y era muy querida por sus colegas y la comunidad».
Y añadieron: «Juntos, vivieron vidas honestas y trabajadoras, y trataron a todos con amabilidad, calidez y respeto. Sentimos un orgullo inmenso por su valentía y altruismo».
¡Se ha ido!
Respecto del ataque, una persona testigo que pasaba por el lugar declaró en el programa 7.30 de la cadena ABC: «No sabía si seguía en peligro (Boris) porque la policía seguía disparando. Así que me acerqué y le tomé el pulso… Le revisé la respiración. Y fui a iniciar la RCP (reanimación cardiopulmonar)». Entonces un tipo se acerca y le dice: «Amigo, sal. No es seguro. ¡Se ha ido, se ha ido, se ha ido! Y veo a su mujer tumbada boca abajo sobre él».
Jenny, propietaria de la cámara del automóvil que grabó la escena, recordó en declaraciones a la agencia Reuters: «Un anciano que estaba al borde de la carretera no huyó, sino que se lanzó directamente hacia el peligro, usando todas sus fuerzas para intentar arrebatarle el arma y luchando hasta la muerte. Pude ver desde mi cámara que el anciano finalmente recibió un disparo y se desplomó. Ese momento me rompió el corazón».
Sobre las víctimas del ataque, se han identificado nueve de las 15 personas que murieron, según el diario «Telegraph». Hasta este martes por la tarde, 12 personas permanecían en estado crítico, mientras que otros 26 pacientes permanecían hospitalizados, incluidos dos policías.
Entre ellos, se encuentra Ahmed al Ahmed, el héroe que desarmó a Naveed, el hijo de 24 años de Akram, quien fue ultimado por la policía.
Al Ahmed se encuentra en estado crítico aunque estable. Recibió cuatro o cinco disparos en el hombro, el brazo y la mano.
Al Ahmed inmigró de Siria a Australia el año 2006. Tiene 44 años y dos hijas, de cinco y seis años.


