La plata y el oro atraviesan por momentos históricos. Ambos metales preciosos alcanzaron precios récord en los mercados internacionales, impulsados por incertidumbre que traen las tensiones geopolíticas, como una posible intervención militar en Venezuela, y las crecientes apuestas de que comenzará a bajar las tasas de interés en Estados Unidos.
El fenómeno ya se siente entre los chilenos: las monedas físicas de plata y oro se han convertido en una de las alternativas de inversión más buscadas por personas comunes que quieren proteger su dinero.
Aunque el oro sigue siendo el refugio por excelencia, que superó la barrera de los 4.400 dólares la onza, este año se ha dado una particularidad: la plata ha corrido más rápido y casi duplica su valor y llegó a bordear los US$70 la onza (31,1 gr) este lunes. Al ser un metal precioso, cumple el rol de resguardo de valor, al igual que el oro, pero además tiene una alta demanda industrial -en electrónica, autos eléctricos y paneles solares-, lo que hace que su precio esté más sensible.
Ese mayor dinamismo explica por qué hoy la plata se ha transformado en la puerta de entrada para muchos inversionistas. Desde el mercado local, Cristián García, socio de Solidus Aureus, confirma que el interés por la plata física se disparó durante el segundo semestre. «La plata tuvo un boom muy fuerte. Prácticamente se duplicó su valor y llegamos a diciembre sin stock. Se agotaron las monedas plata, pese a que veníamos bien preparados», relata.
García calcula que las ventas de plata se quintuplicaron en comparación con años anteriores y superaron ampliamente a las de oro. «Históricamente se vendía más oro, pero hoy estamos vendiendo cerca de cinco veces más plata. Incluso hay clientes que venden monedas de oro para pasarse a plata», explica.
Dentro del mercado físico, las monedas de curso legal se han transformado en el vehículo favorito tanto para la plata como para el oro. A diferencia de los lingotes, tienen una ventaja clave en Chile: no pagan IVA ni impuestos suntuarios. «La ley considera estas operaciones como transacciones de cambio internacional, no como compras, por lo que están exentas de impuestos. Eso hace que las monedas sean mucho más eficientes que los lingotes», explica García.
En plata, las monedas más demandadas son las Maple Leaf canadienses, las American Eagle de Estados Unidos, las Philharmonics de Austria y monedas australianas como los Koalas y los Kookaburra. Su precio suele ubicarse levemente por sobre el valor spot del metal, pero ofrecen alta liquidez y facilidad de reventa. De acuerdo al portal de Solidus Aureus los valores de cada moneda fluctúan entre los 63.000 y 68.000 pesos.
En el caso del oro, las monedas más transadas incluyen las Maple Leaf, Krugerrand sudafricanas, American Buffalo, monedas de oro chilenas de 100, 50 y 20 pesos, además de canguros australianos.
«El perfil del cliente que invierte en monedas es muy amplio. Tenemos personas que parten desde compras de 100 mil pesos y otras que invierten montos muy altos. En general son inversionistas que quieren algo físico, que pueden guardar y que no dependa del sistema financiero», asegura García.
Refugio contra la inflación
Desde el mundo numismático, Sergio Rojas, dueño de Numismática al Sur del Mundo, explica que el principal objetivo de invertir en metales. «El oro y la plata no son para hacerse rico rápido. Sirven para proteger el poder adquisitivo frente a la inflación», afirma.
Rojas recuerda que una moneda chilena de 100 pesos oro que antes de la pandemia costaba poco más de $500 mil hoy supera los $2 millones, pero aclara que eso no es especulación. «No es que uno gane el doble, lo que hace es mantener su capacidad de compra en el tiempo», dice. En el caso de la plata, agrega, el atractivo está en su mayor proyección de movimiento a largo plazo, aunque con más volatilidad.
¿Es tarde para comprar monedas? Rojas dice que siempre hay que mirar plazos largos. «Comprar para vender en 30 días es un mal negocio. Pero a dos o tres años, tanto el oro como la plata siguen siendo una buena alternativa», resume Rojas.
Para los que quieren invertir en oro y la plata sin comprar ni guardar monedas o lingotes, existe una tercera vía: los ETF (Exchange Traded Funds). Se trata de fondos que se transan en bolsa como una acción y que replican el precio del metal, en muchos casos con respaldo físico en bóvedas. Según Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB Latam, el fuerte aumento de precio de los metales 2025 se refleja en estos instrumentos. «En lo que va del año, el ETF de oro SPDR Gold Shares acumula un alza cercana al 64%, mientras que el ETF de plata iShares Silver Trust supera el 131%. Eso muestra no solo la magnitud del movimiento, sino también por qué muchos inversionistas están usando los ETF como una puerta de entrada rápida a los metales preciosos», explica.