Romina Parraguirre se formó en la U, pero siempre fue colocolina
Acá tengo una academia en Sidney, una escuela de porteros, donde me preocupo mucho de entrenar a las chicas en todo sentido, dice la ex golera.
En estos 23 años Romina Parraguirre defendió siete camisetas y vistió la camiseta de la Roja femenina durante casi ocho años en seis campeonatos Sudamericanos. Tuvo muchas penas, pero a la hora del balance fueron muchas más las alegrías en el corolario de una carrera, donde asegura que no quedó nada pendiente.
«No siento ninguna espina clavada. Yo siento que hice todo lo que quería hacer en Chile. Por eso también creo que se hizo fácil irme, no es que me quedó chico Chile, no quiero que suene así, pero siento que en Australia sí tenía otras oportunidades. Incluso, el haber aprendido inglés, el poder hablar en inglés y tener un trabajo donde hablo inglés todo el día, es algo que jamás lo habría podido hacer», relata la jugadora formada en Universidad de Chile, pero colocolina de corazón.
¿Por qué se crió en la U si era alba?
«Porque en ese momento era el único equipo que yo pude encontrar cerca de mi casa y porque en ese momento era el único que me recibió también. Colo Colo no estaba tan organizado como la U y por eso fui a la U. Pero bueno, son cosas de la vida».
¿Sigue en contacto con sus compañeras de generación?
«Sí, con algunas todavía tengo contacto. Pero claro, después, uno deja de hablar porque no hay tiempo y pasan los años y todos cambiamos».
¿Con Christiane Endler tampoco habla?
«Con la Tiane, si bien nos seguimos en Instagram y todo, ya no tenemos esa misma relación de antes, cuando éramos unos 15 años más chicas. Tomamos diferentes rumbos también, haciendo otro grupo de amigos».
¿Tiene amigos en Australia?
«Claro. Tengo muchos amigos chilenos de la colonia acá en Australia e, incluso, vivo con una chica que también es chilena, entonces las costumbres no las pierdo».
¿Piensa seguir ligada al fútbol ahora que se retiró?
«Por supuesto, acá tengo una academia en Sidney, una escuela de porteros, donde me preocupo mucho de entrenar a las chicas en todo sentido. Y quiero que vaya creciendo. Si bien es un trabajo muy part-time para mí, le tengo mucho aprecio».
¿Entrena sólo arqueras?
«Sí, son niñas de 10 a 18 años. Y tengo una chica que la tomé hace dos años y esta temporada firmó su primer contrato profesional en Sidney FC, que es uno de los equipos más grandes. Ella tiene 16 años y es una de mis grandes orgullos».


